El Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo ha iniciado las obras de reforma y mejora de la impermeabilización en la cubierta del Mercado de Abastos. Los trabajos, que cuentan con un presupuesto de 47.700 euros, resolverán los problemas de humedad tanto en el exterior como en el interior del edificio municipal.
El Ayuntamiento acomete la renovación del tejado plano del Mercado de Abastos con el objetivo de optimizar su impermeabilización. La actuación, que cuenta con un presupuesto de 47.700 euros, se centra especialmente en el área que se ubica justo sobre las cámaras frigoríficas de la instalación municipal.
El alcalde de la localidad, Marcos Iglesias, junto al delegado de Obras e Instalaciones, Ramón Sastre, ha realizado un seguimiento directo de los trabajos sobre el terreno. Esta intervención busca resolver los problemas de humedad y garantizar la conservación del edificio.
Las obras consisten en una reforma integral de la estructura superior para evitar filtraciones de agua que puedan afectar al correcto funcionamiento de los servicios del mercado. La inversión de 47.700 euros se destina a modernizar este espacio comercial de uso diario.
El proyecto técnico contempla una serie de fases consecutivas que permitirán sustituir por completo los materiales deteriorados por el paso del tiempo. De este modo, se asegura una mayor durabilidad de la cubierta frente a las inclemencias meteorológicas.
La intervención técnica requiere levantar los elementos antiguos antes de proceder a la colocación de los nuevos componentes protectores. Los operarios ejecutan las tareas siguiendo un orden estricto para asegurar el sellado hermético de la superficie.
Las actuaciones principales en el exterior de la cubierta incluyen:
Además de las tareas exteriores, el proyecto contempla actuaciones en la parte interna del Mercado de Abastos para consolidar la estructura. Estas labores complementarias garantizan la seguridad y estabilidad de los techos del recinto.
Específicamente, se realiza la reparación de la chapa en el interior del edificio. Este proceso se lleva a cabo mediante un sistema de sellado y fijación mecánica que reforzará las zonas que presentaban un mayor desgaste por el uso continuo.