La comunidad diocesana cuenta desde hoy con un nuevo servidor tras la ordenación diaconal de este laico, casado y padre de familia. El rito litúrgico, celebrado en la parroquia San Juan de Mata, consolida una trayectoria de compromiso pastoral en la provincia y refuerza un ministerio con tres décadas de historia en Salamanca.
La parroquia de San Juan de Mata ha acogido este domingo la ordenación como diácono permanente de Juan Ignacio Fuentes, conocido familiarmente como Nacho. La celebración, que ha comenzado a las 20:00 horas, ha estado presidida por el obispo de Salamanca, Mons. José Luis Retana, rodeado de familiares, amigos y miembros de la comunidad parroquial.
Casado con Mari Carmen y padre de dos hijos, Raúl e Iván, el nuevo diácono ha estado vinculado históricamente a este templo salmantino. Su camino vocacional no responde a una llamada repentina, sino a un proceso de maduración constante a través de experiencias sencillas de servicio y de una profunda vida familiar.
La ceremonia de esta tarde representa la culminación de un itinerario de formación teológica y pastoral de varios años. Con este paso, la Diócesis de Salamanca refuerza la estructura del diaconado permanente, un ministerio que cuenta con casi tres décadas de trayectoria en la Iglesia local.
Juan Ignacio Fuentes cuenta con una de las trayectorias de servicio más activas en la Iglesia salmantina. Desde hace años colabora en la Pastoral de la Salud y la catequesis en San Juan de Mata, además de participar en la Pastoral del Tanatorio y ejercer como moderador de celebraciones de la Palabra en ausencia de presbítero en localidades de las Sierras de Béjar y de Francia.
Para acceder a este ministerio, ha completado un proceso de formación humana, espiritual, teológica y pastoral que incluyó estudios en la Escuela de Teología en Internet de los Dominicos. Como parte de este itinerario, recibió los ministerios de lector y acólito el pasado 12 de diciembre y fue admitido oficialmente como candidato al diaconado el 5 de mayo.
Al tratarse de un hombre casado, la ordenación ha requerido el consentimiento expreso de su esposa, Mari Carmen, y ha contado con el respaldo de sus hijos, Raúl e Iván, quienes han acompañado de cerca todo su proceso vocacional.
El término diácono proviene del griego diakonía, que significa servicio. Tras recibir el sacramento del Orden de manos del obispo, Juan Ignacio Fuentes ejercerá su labor principalmente en tres ámbitos fundamentales:
No obstante, los diáconos permanentes no pueden celebrar la eucaristía ni administrar los sacramentos de la reconciliación o de la unción de los enfermos, funciones reservadas a los presbíteros.
Restaurado por el Concilio Vaticano II a través de la constitución dogmática Lumen Gentium, este ministerio se concibe "not para el sacerdocio, sino para el ministerio". En la Diócesis de Salamanca, su andadura comenzó oficialmente el 7 de enero de 1996.
A lo largo de estos casi treinta años, la diócesis ha incorporado a varios miembros a este orden a través de sucesivas ordenaciones: