Además, alertan del peligro que supone la no renovación del convenio con la Junta para la extinción de incendios forestales
La Asociación Profesional de Bomberos de la Provincia de Salamanca (APBPS) ha mostrado públicamente su malestar e indignación ante la situación actual del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS). El colectivo denuncia una "nefasta gestión" y una "mala planificación" que se ha traducido en el incumplimiento continuo y reiterado de las dotaciones mínimas de personal, lo que a su juicio pone en peligro tanto la seguridad de los 361 municipios de la provincia como la de los propios trabajadores.
Actualmente, el servicio cuenta con 45 puestos vacantes que, sumados a las bajas y permisos, dejan una plantilla muy mermada para el inicio de la temporada de alto riesgo de incendios, período en el que se concentra el grueso de las intervenciones. Según los datos facilitados por la asociación, la dotación diaria en los cuatro parques que conforman el SPEIS registra entre siete y nueve personas menos de las requeridas, lo que equivale a una reducción de aproximadamente el 40 % del turno diario. De hecho, advierten de que ningún día del mes de junio se alcanzará la dotación operativa completa.
Sin convenio con la Junta de Castilla y León
A la problemática de personal se suma una decisión administrativa que ha encendido las alarmas en el sector. Por primera vez, la Diputación de Salamanca no ha firmado el convenio de colaboración con la Junta de Castilla y León para intervenir de forma conjunta en los incendios forestales que se originen en la provincia. Desde la APBPS califican esta medida de "barrera administrativa y competencial" en materia de emergencias, una decisión que consideran incomprensible tras los graves incendios registrados el pasado verano, especialmente el de Cipérez, catalogado como el mayor incendio forestal de la historia de la provincia.
Esta situación se produce en un contexto meteorológico preocupante, ya que las previsiones para este verano apuntan a que será más seco y cálido de lo habitual, lo que incrementará notablemente el riesgo de incendios en todo el territorio salmantino.
Deudas salariales y prórroga en la jefatura
El malestar de los profesionales también tiene una vertiente económica. Los bomberos denuncian que la administración arrastra una deuda con los trabajadores que ya supera los 18 meses de impagos de manera continuada.
Por otra parte, la asociación señala directamente a la dirección del servicio. Según exponen, al frente de la toma de decisiones se encuentra un ingeniero con una atribución de funciones de jefe de Gestión de Servicios Urbanos desde hace más de seis años. A pesar de que dicha atribución finalizó formalmente a finales de 2025, el técnico sigue ejerciendo las funciones de dicho puesto en la actualidad.
Ante este escenario, la APBPS ha querido advertir a la población de la situación crítica que atraviesa el servicio de extinción de la Diputación de Salamanca, señalando que, si no se toman medidas urgentes, el servicio encarará los meses más peligrosos del año en condiciones de extrema precariedad.