La Junta General de Accionistas ha respaldado masivamente la gestión de su presidente ejecutivo, con un voto positivo medio del 98 %. La compañía consolida su liderazgo con un beneficio récord de 6.285 millones de euros en 2025 y proyecta inversiones de 43.000 millones hasta 2028.
La Junta General de Accionistas de Iberdrola, celebrada este viernes en la Torre Iberdrola, ha respaldado de forma masiva la gestión y la estrategia de la compañía. Con un quórum de asistencia del 74 %, los accionistas han aprobado la totalidad de las propuestas del orden del día con un voto positivo medio del 98 %.
Este rotundo apoyo coincide con la celebración del 125 aniversario de la empresa energética. Durante el encuentro, los socios han vuelto a depositar su confianza en el modelo de crecimiento sostenible impulsado por el grupo y liderado por su presidente ejecutivo, el salmantino Ignacio Galán.
"Queremos honrar y agradecer el legado de quienes han forjado una trayectoria centenaria de servicio a los ciudadanos hasta crear la gran compañía que es Iberdrola hoy", manifestó Ignacio Galán ante la junta, destacando el papel histórico de la multinacional.
El presidente ejecutivo también recordó el acierto de la estrategia a largo plazo de la compañía: "Cumplimos 125 años en un magnífico momento porque comprendimos hace ya más de dos décadas que la electrificación iba a ser la mejor manera de garantizar un suministro energético seguro, autóctono y competitivo".
Los accionistas han agrupado sus propuestas en bloques relativos a los resultados de la gestión, la auditoría de cuentas, las retribuciones, el Consejo de Administración y la delegación de facultades. Entre las decisiones más destacadas se encuentra la ratificación de Pedro Azagra como consejero delegado de la sociedad.
Asimismo, la junta ha aprobado la incorporación de Marina Grossi como nueva consejera independiente. También se ha acordado la reelección en sus cargos de María Ángeles Alcalá Díaz, Isabel García Tejerina y Anthony L. Gardner, todos ellos con la condición de consejeros independientes.
El respaldo de los accionistas se sustenta en unos resultados financieros que han superado las expectativas del mercado. Gracias a unas inversiones récord de 14.460 millones de euros durante el pasado año, el beneficio neto de la eléctrica aumentó un 12 %, situándose en los 6.285 millones de euros.
Esta sólida evolución financiera permitirá a Iberdrola repartir más de 4.500 millones de euros entre sus accionistas. La retribución total a cargo de los resultados de 2025 ascenderá a 0,68 euros por acción, cantidad a la que se sumará un dividendo de involucración de 0,005 euros por acción al haberse superado el quórum del 70 %.
El abono de este dividendo se completará el próximo mes de julio con un pago complementario de 0,427 euros brutos por acción, que se sumará al dividendo a cuenta de 0,253 euros brutos ya distribuido el pasado mes de enero.
La evolución de la compañía desde el año 2001 muestra una trayectoria de crecimiento constante. El valor en bolsa de Iberdrola ha superado los 135.000 millones de euros, lo que supone multiplicar por 11 su capitalización de principios de siglo y consolidarla como la primera eléctrica de Europa y una de las dos mayores del mundo.
Este avance se refleja de manera directa en el volumen de sus activos y en el desarrollo de sus infraestructuras clave:
El crecimiento de la multinacional energética ha tenido un impacto directo en la creación de empleo y el desarrollo industrial. La plantilla global de Iberdrola se ha multiplicado por cinco desde 2001, alcanzando actualmente los 46.000 profesionales en activo.
Además, la actividad de la compañía sostiene más de 500.000 puestos de trabajo indirectos a través de miles de proveedores, a los que realizó compras por valor de 13.200 millones de euros durante el ejercicio 2025.
La apuesta por la innovación tecnológica también ha experimentado un fuerte impulso, con una inversión en I+D+i que se ha multiplicado por 35 hasta alcanzar los 425 millones de euros en 2025. Por su parte, la contribución fiscal global de la empresa se elevó a 10.400 millones de euros, de los cuales 4.700 millones se ingresaron en España.
De cara a los próximos años, Iberdrola afronta el proceso de electrificación de la economía con optimismo. "Afrontamos esta nueva era de la electricidad desde una posición de liderazgo y con el plan más ambicioso de nuestra historia centenaria", aseguró Ignacio Galán.
Para consolidar esta senda de crecimiento, la compañía ejecutará un ambicioso plan de inversión dotado con 43.000 millones de euros entre los años 2026 y 2028.
Con esta estrategia, la firma prevé superar los 6.600 millones de euros de beneficio neto en el presente ejercicio 2026, y proyecta alcanzar una cifra superior a los 7.600 millones de euros para el año 2028, garantizando así la sostenibilidad de su modelo de negocio.