La actividad se ha desarrollado en un coladero histórico restaurado por el Ayuntamiento para poner en valor este oficio artesanal, que actualmente solo mantiene a cuatro profesionales en activo en la localidad.
La celebración del Día del Ceramista en Alba de Tormes ha reunido hoy a vecinos y visitantes en torno a una jornada que fusiona formación, historia y divulgación. El acto central ha consistido en una demostración práctica sobre la preparación tradicional de la arcilla, un proceso que hoy en día está mecanizado pero que se ha rescatado del olvido por unas horas.
Los protagonistas de la actividad han sido los alumnos del programa mixto de empleo y formación "Juaguete". Esta sesión práctica forma parte de su itinerario formativo y les ha permitido experimentar de primera mano las técnicas que utilizaban los antiguos alfareros de la localidad.
Para llevar a cabo la demostración, el alumnado se encargó días antes de acondicionar el espacio de trabajo. La práctica se ha desarrollado en un coladero tradicional que fue restaurado el pasado año por el Ayuntamiento de Alba de Tormes con el objetivo de conservar el patrimonio etnográfico del municipio.
La comitiva de participantes ha partido a las 11:30 h desde la plaza Mayor de la villa en dirección al coladero recuperado. Allí, el público ha podido seguir con detalle las explicaciones técnicas y participar activamente en las labores de preparación de la materia prima.

El encargado de guiar la actividad y detallar el funcionamiento de un coladero ha sido Tomás Pérez Martín, profesor del programa mixto y alfarero perteneciente a una histórica saga familiar de la villa. Pérez ha explicado que, en el pasado, estas construcciones proliferaban en diversos puntos de la localidad debido a la gran actividad alfarera.
El maestro alfarero ha detallado que el alma de un alfar tradicional reside en la correcta preparación de la materia prima. "Tras ablandar las tierras con agua de pozos colindantes, la mezcla se batía para separar las impurezas", ha señalado Pérez Martín durante la demostración.
El proceso tradicional de elaboración del barro consta de los siguientes pasos:
A pesar de la rica historia alfarera de la villa ducal, en la actualidad solo quedan cuatro ceramistas en activo en Alba de Tormes. Todos ellos pertenecen a familias de una larguísima tradición artesanal que han transmitido sus conocimientos de generación en generación.
Los profesionales que mantienen vivo este oficio en el municipio son:
La escasez de relevo generacional convierte a iniciativas como la de hoy en herramientas fundamentales para salvaguardar la identidad cultural y artesanal de la provincia salmantina.

El programa mixto de empleo y formación "Juaguete" cuenta con la participación de ocho personas que tienen la oportunidad de obtener un certificado de profesionalidad en alfarería. Esta iniciativa busca dotar a los alumnos de herramientas laborales en un sector con un alto valor patrimonial.
Este proyecto formativo está financiado de forma conjunta por las siguientes instituciones:
Con este tipo de acciones, las administraciones públicas buscan no solo fomentar la inserción laboral de los participantes, sino también evitar la desaparición definitiva de un oficio que ha definido la historia económica y social de Alba de Tormes durante siglos.