El sindicato CCOO ha denunciado el "trato discriminatorio" que sufre el personal del Centro Penitenciario de Topas frente a los servicios centrales de Madrid en la implantación de la jornada de 35 horas. La organización exige la aplicación inmediata de esta medida para reducir la sobrecarga laboral y mejorar la seguridad en la prisión salmantina.
El sindicato CCOO denuncia el "trato discriminatorio" que sufre la plantilla del Centro Penitenciario de Topas ante la intención de la Administración Penitenciaria de retrasar la implantación de la jornada laboral de 35 horas en las prisiones. La organización exige la aplicación inmediata de esta medida, que ya se debate para los servicios centrales.
La polémica surge tras la reunión convocada el pasado 19 de mayo, en la que la administración planteó aplicar este derecho de forma exclusiva en los Servicios Centrales de Madrid. Esta propuesta deja al margen a los trabajadores de los centros penitenciarios, lo que CCOO considera un intento de limitar un derecho ya reconocido por el Gobierno.
La resolución de la Secretaría de Estado de Función Pública, dictada el pasado 14 de abril, establece la jornada de 35 horas para todo el personal de la Administración General del Estado. Sin embargo, el sindicato critica que se intente priorizar a los despachos de la calle Alcalá de Madrid frente a la realidad de las cárceles.
Desde la sección sindical de Topas señalan que el centro salmantino arrastra problemas estructurales graves, como la falta de personal, el aumento de la población reclusa y el incremento de las agresiones a funcionarios. Por ello, consideran urgente la equiparación horaria de toda la plantilla.
Para la organización sindical, la reducción de la jornada laboral no es un privilegio, sino una medida de salud laboral imprescindible. CCOO argumenta que la aplicación de las 35 horas en Topas permitirá alcanzar los siguientes objetivos:
Frente a las "dificultades técnicas" alegadas por la administración, CCOO propone mantener los actuales sistemas horarios de las prisiones. El exceso de jornada anual se compensaría mediante permisos y medidas organizativas, una fórmula que ya funciona con éxito en Navarra y el País Vasco.
El delegado de CCOO en el centro de Topas, Jesús Antonio Crego Domínguez, califica de "incomprensible" que se defienda este derecho para los gestores de Madrid mientras se niega a quienes trabajan en módulos, oficinas, vigilancia o aislamiento.
El sindicato advierte que mantendrá la defensa de la jornada de 35 horas para toda la plantilla penitenciaria, sin excepciones. La organización insiste en que no aceptará que se convierta un derecho laboral en un privilegio reservado para los despachos de la capital.