El Ayuntamiento de Salamanca y la Fundación Tormes-EB desarrollan el programa 'Aprendiendo a cuidar Salamanca'
El Ayuntamiento de Salamanca y la Fundación Tormes-EB desarrollan actualmente el programa de educación ambiental ‘Aprendiendo a cuidar Salamanca’. Esta iniciativa busca concienciar sobre los beneficios de la naturaleza en la salud urbana y promover cambios reales hacia la sostenibilidad.
El proyecto, que se extenderá hasta el próximo mes de septiembre, cuenta con la financiación de la Junta de Castilla y León a través de su III Estrategia de Educación Ambiental 2024–2030. La propuesta aspira a transformar la sensibilización en una herramienta activa de gestión.
La programación prevé llegar a unas 4.500 personas de la capital salmantina. Entre los participantes se encuentran alumnos de 49 centros escolares, asociaciones locales, la comunidad universitaria y la ciudadanía en general interesada en el cuidado de su entorno.
Para lograr este objetivo, los organizadores han diseñado un completo despliegue de actividades formativas y de campo. La planificación incluye un total de 162 talleres formativos y 90 itinerarios guiados de sensibilización en diferentes puntos estratégicos de la ciudad.
Las rutas guiadas persiguen descubrir el valor ecológico, cultural e histórico del entorno urbano salmantino. A través de la observación y el aprendizaje activo, se fomenta la lectura del paisaje como una vía directa para la implicación ciudadana.
Los recorridos se desarrollan en tres espacios emblemáticos de la capital:
Para complementar las actividades presenciales, el Ayuntamiento ha habilitado una lista de reproducción en su canal oficial de YouTube. En este espacio virtual se pueden consultar los diferentes itinerarios y contenidos didácticos del programa.
A estos recursos se suman las denominadas ‘píldoras ambientales’, que consisten en vídeos divulgativos de corta duración. Estas piezas audiovisuales emplean un enfoque visual dinámico adaptado a los nuevos hábitos de consumo de información.
Desde la Fundación Tormes-EB destacan que Salamanca ofrece un escenario inigualable para este proyecto. Su condición de Ciudad Patrimonio de la Humanidad convive de forma directa con corredores verdes, riberas y jardines históricos de gran valor.
El programa aborda el patrimonio desde una perspectiva integral, uniendo la dimensión tangible de monumentos y especies con el patrimonio inmaterial. De este modo, se recuperan saberes populares y tradiciones botánicas vinculados al territorio.
Finalmente, la iniciativa se consolida bajo un modelo educativo inclusivo y accesible. Las actividades incorporan principios de equidad, género y diversidad funcional, garantizando que cualquier colectivo pueda sumarse a este compromiso con la biodiversidad.