Viralizada por el streamer Ibai Llanos, cuenta con el aceite de oliva virgen extra ecológico Oliduero, producido en Valladolid, como uno de sus ingredientes clave
La tradicional tortilla de patata ha dado un salto al mercado del lujo extremo de la mano del conocido streamer Ibai Llanos. El creador de contenido ha viralizado en sus redes sociales la que actualmente se presenta como la tortilla más cara del mundo, una receta valorada en 2.200 euros.
Este exclusivo plato se elabora en el restaurante REBO, ubicado en la localidad barcelonesa de Sant Boi de Llobregat. Entre su selecta lista de ingredientes destaca una importante presencia de Castilla y León: el aceite de oliva virgen extra ecológico Oliduero, de origen vallisoletano.
La elección de este producto premium no es casual, ya que en la alta cocina el aceite de oliva virgen extra (AOVE) actúa como un elemento diferencial. En esta receta, el aceite juega un papel decisivo para equilibrar el sabor de ingredientes tan cotizados como la trufa blanca o el caviar.
El aceite utilizado para cocinar las patatas y aportar el toque final al plato es Oliduero Cosecha Temprana. Se trata de una de las apuestas gastronómicas más reconocidas de Bodegas Matarromera, firma fundada en Valbuena de Duero y célebre por sus vinos.
La producción de este AOVE se realiza en la primera almazara ecológica de la provincia de Valladolid, situada en el municipio de Medina del Campo. Allí se trabaja principalmente con las variedades de aceituna arbequina y picual, seleccionadas por su equilibrio aromático.
Aunque los ingredientes más exóticos acaparen la atención del público, los responsables de la cocina del restaurante REBO insisten en que una elaboración excepcional depende de la calidad del aceite empleado desde el inicio del proceso.
La receta de esta tortilla de patata se completa con una selección de los productos más costosos del mercado internacional. Además del aceite vallisoletano, el plato incorpora los siguientes ingredientes gourmet:
La publicación del vídeo de Ibai Llanos degustando el plato ha desatado un intenso debate en las plataformas digitales. Mientras algunos usuarios se muestran fascinados por la propuesta, otros consideran que se trata de una excentricidad innecesaria para un plato popular.
El propio streamer ofreció una valoración sincera y con su habitual toque de ironía al terminar la degustación. Aunque reconoció que la tortilla estaba "muy buena", confesó ante sus seguidores que seguía prefiriendo la receta tradicional de su abuelo.