ASAJA Salamanca alerta sobre el incremento de la prevalencia de tuberculosis bovina al 3,45 % en 2025. La organización exige un plan específico que incluya el control de la fauna silvestre y compensaciones económicas para los ganaderos.
La organización agraria ASAJA Salamanca ha alertado este martes sobre el incremento de los casos de tuberculosis bovina en la provincia, cuya prevalencia ha pasado del 3,23 % en 2024 al 3,45 % en 2025. Ante esta situación, el sector exige una revisión urgente de la estrategia sanitaria actual, argumentando que las medidas vigentes perjudican gravemente a los ganaderos sin lograr erradicar la enfermedad.
Según los datos oficiales del Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina (PNETB) 2022-2025, la situación ha empeorado en siete de las doce comarcas ganaderas salmantinas. Los registros son especialmente alarmantes en zonas como Vitigudino, que presenta una prevalencia del 7,22 % en 2025; Lumbrales, con un 6,97 %; y Béjar, que alcanza el 5,70 %.
Desde la organización agraria señalan que los ganaderos están cumpliendo con todas las exigencias administrativas, saneamientos, restricciones de movimiento e inmovilizaciones. Sin embargo, lamentan que todo el peso de la lucha contra la enfermedad recaiga exclusivamente sobre el sector productor, mientras el problema no desaparece y, en numerosas zonas, vuelve a crecer.
ASAJA subraya que en la ganadería extensiva salmantina los animales conviven en espacios abiertos con la fauna silvestre, la cual actúa como reservorio de la enfermedad. Por ello, consideran ineficaz exigir una erradicación total si no se interviene también sobre este factor epidemiológico ambiental.
Las actuales restricciones sanitarias suponen importantes pérdidas económicas para las explotaciones. Entre los perjuicios denunciados se encuentran la inmovilización de animales, retrasos en las ventas, sobrecostes de manejo, repetición de pruebas, pérdida de calificación sanitaria y estrés en el ganado. Todo esto se suma a un escenario de costes de producción crecientes que amenaza la rentabilidad de muchas familias.
Para revertir esta tendencia, ASAJA Salamanca reclama a las administraciones competentes una serie de medidas urgentes:
"Si los resultados no mejoran, hay que cambiar el método", han subrayado desde la organización, insistiendo en que la erradicación solo será creíble si se aborda de manera integral, teniendo en cuenta el ganado, la fauna silvestre, el manejo extensivo, los costes económicos y la realidad territorial de la provincia.