Aficionados de numerosas provincias acudían a vivir el esperado festejo
La emoción del toro bravo volvió a desbordar las calles de Cantalpino en la celebración del IX Toro de San Isidro, plato fuerte de las fiestas en honor al patrón y cita ya marcada en rojo para los aficionados de toda la provincia. La Asociación Cultural Taurina de Cantalpino, junto al Ayuntamiento, volvió a firmar un festejo que reunió a cientos de personas llegadas desde distintos puntos de Salamanca y de la comunidad.
El gran protagonista de la tarde fue el imponente Jiraldón de la ganadería de Pio Tabernero de Vilvis y Romero, de Hermanos Mateos, quienes hicieron disfrutar a los numerosos corredores y espectadores que abarrotaron el recorrido habitual del festejo. El toro mostró presencia, movilidad y emoción, dejando carreras vibrantes y momentos de gran intensidad en un ambiente espectacular.
Las calles de Cantalpino presentaron un lleno absoluto, con aficionados volcados desde primeras horas y un circuito repleto de público, confirmando el crecimiento y la consolidación de este festejo popular dentro del calendario taurino de la comarca.
Como broche final, la vaquilla “Amapola”, donada por tres empresas colaboradoras, puso el toque desenfadado y participativo a la jornada. Sus arrancadas propiciaron animadas carreras, quiebros y momentos de diversión entre los mozos, cerrando así una tarde de gran ambiente taurino y enorme participación popular.