Martes, 12 de mayo de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
"Hemos pasado momentos muy duros, pero que un paciente te dé las gracias es lo más bonito"
X

ENTREVISTA | DÍA MUNDIAL DE LA ENFERMERÍA

"Hemos pasado momentos muy duros, pero que un paciente te dé las gracias es lo más bonito"

Publicado 11/05/2026 12:02

A pesar de la falta de reconocimiento social y el cambio generacional en los centros de salud, destaca que la gratitud de los pacientes sigue siendo el principal motor de su vocación

Laura es una enfermera de Salamanca que repasa su trayectoria en esta profesión con motivo del Día Mundial de la Enfermería. Para Laura, la decisión de dedicarse a la rama sanitaria ha estado presente desde su infancia. Su motivación principal siempre ha sido el bienestar de los demás, un impulso que la ha llevado a ejercer en diferentes ámbitos de la sanidad pública a lo largo de los años.

"Decidí ser enfermera porque desde pequeña siempre me gustaba cuidar. Con los muñecos y demás, creo que es algo que decidí, algo sanitario. Me quería dedicar sobre todo a cuidar al resto de las personas", explica la profesional al recordar sus primeros pasos.

El salto al mundo laboral supuso un choque de realidad y una enorme responsabilidad. "Es muy duro, porque aunque hacemos prácticas, el enfrentarte por primera vez tú sola a un paciente y con la responsabilidad que tenemos de cuidarle bien, llevamos un peso muy grande", reconoce.

En este sentido, destaca que la empatía es la herramienta fundamental para intentar hacer el trabajo lo mejor posible, aunque siempre conviven con la duda de si la labor se ha ejecutado correctamente para garantizar el bienestar del enfermo.

Durante su etapa en el hospital, Laura desarrolló parte de su labor en el área quirúrgica. "El quirófano es una zona con poco contacto con el paciente y la gente piensa que es muy fría, pero yo siempre intentaba darle la mano para que la situación fuera más calurosa y hacerle estar más tranquilo", detalla.

"Siempre intentaba darle la mano para que la situación fuera más calurosa y hacerle estar más tranquilo

Posteriormente, su paso a la atención primaria supuso un cambio radical en su rutina diaria. Este nuevo ámbito le permitió un contacto mucho más estrecho y continuado con la comunidad, una dinámica que define como "completamente diferente" a la atención hospitalaria.

La falta de reconocimiento y los años más duros

Al hacer balance de los obstáculos de su carrera, la enfermera señala la falta de valoración social como uno de los principales problemas. "Las enfermeras nos dedicamos a cuidar, somos las que más estamos con los pacientes, pero es algo que está muy poco valorado por parte de la sociedad", lamenta.

A nivel local, los últimos años han puesto a prueba la resistencia de los sanitarios. Laura ha vivido en primera línea dos de los hitos más complejos para la sanidad provincial reciente: "He vivido la pandemia en el hospital y el cambio de un edificio a otro, que también fue algo muy duro".

Estas vivencias extremas le han hecho plantearse en ocasiones si el esfuerzo compensa. "Si me llegas a preguntar hace seis años te hubiera dicho que vuelvo a elegir enfermería sí o sí, pero es que hemos pasado unos momentos muy duros", confiesa.

La gratitud del paciente como motor principal

"Lo más bonito es que venga un paciente y te dé las gracias

A pesar de las dificultades, la vocación termina pesando más en la balanza. La mayor recompensa para esta profesional reside en la gratitud de los enfermos que atiende cada día en su consulta o en la planta del hospital.

"Lo más bonito es que venga un paciente y te dé las gracias. Cuando haces el trabajo bien y alguien te lo valora, te llena de satisfacción y te ayuda a seguir hacia adelante", asegura con convicción.

Para Laura, este reconocimiento directo por parte de los usuarios del sistema de salud es el verdadero impulso de su labor diaria: "El que alguien te lo reconozca y que te dé las gracias es algo que dices, por esto soy enfermera y por esto vale la pena continuar".

Finalmente, la profesional reflexiona sobre cómo ha evolucionado la dinámica laboral desde sus inicios. Más que un cambio en la enfermería en sí, detecta una transformación en la sociedad que inevitablemente se ha trasladado a los centros de salud y hospitales.

"Antes llegábamos a trabajar y nos inculcaban que el hospital o el centro de salud era tu casa, y tenías que sacarla hacia adelante", recuerda sobre sus primeros años de ejercicio profesional, donde existía una implicación casi familiar con el lugar de trabajo.

Hoy en día, concluye, esa perspectiva ha variado notablemente entre los nuevos profesionales. "La sociedad nos marca una juventud que mira más por uno mismo", analiza Laura, adaptándose a una realidad que prioriza otros valores y que ha modificado irremediablemente la forma de trabajar en el ámbito sanitario.