, 10 de mayo de 2026
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Ya hay ganador del certamen de microrrelatos de ZOES: la obra 'Mi abuela'
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Barrio del Oeste

Ya hay ganador del certamen de microrrelatos de ZOES: la obra 'Mi abuela'

Publicado 10/05/2026 19:22

La autora Antonia Martín Arganda, natural de El Bodón, se alza con el primer premio de la decimosexta edición del certamen 'Leyendo a la luz de la luna'

La autora Antonia Martín Arganda, natural de El Bodón, se ha proclamado ganadora de la decimosexta edición del concurso de microrrelatos 'Leyendo a la luz de la luna', promovido por la Asociación de Vecinos del Barrio del Oeste (ZOES). Su obra, titulada 'Mi abuela', ha sido la elegida por el jurado en un certamen que este año ha tenido como tema central el vino.

Como es tradición en este concurso literario, el relato ganador no solo recibe el reconocimiento del jurado, sino que pasará a formar parte del paisaje urbano del Barrio del Oeste. El texto de Martín Arganda se plasmará en el espacio reservado para tal efecto en la pared de la calle León Felipe, donde permanecerá expuesto hasta que sea sustituido por el ganador de la próxima edición en 2027.

El fallo del jurado, reunido el pasado 8 de abril, ha destacado la obra ganadora entre los participantes. El texto 'Mi abuela' describe con emotividad la figura de una anciana centenaria que, mientras da pequeños sorbos de vino, rememora una vida marcada por la guerra, el hambre y la pérdida.

Además del primer premio, la organización ha dado a conocer los nombres de los cuatro finalistas de esta edición, procedentes de diferentes puntos de la geografía española:

  • Segundo finalista: Miguel Ángel Flores Martínez (Sabadell) con 'Mirando amargo'.
  • Tercera finalista: Gema Cabrera Noya (Madrid) con 'Salado'.
  • Cuarta finalista: Irene Alegría Alcácer (Salamanca) con 'Artificial'.
  • Quinto finalista: José Antonio Carmona Saez (Ávila) con 'Vino amargo'.

A continuación, se reproducen íntegramente los cinco microrrelatos galardonados en esta decimosexta edición:

Relato ganador: 'Mi abuela', de Antonia Martín Arganda

"Sentada ante la mesa camilla, vestida de negro, sus cabellos canos recogidos en un moño bajo. La mirada vidriosa, cansada, perdida en los avatares de más de un siglo de lucha y trabajo. Su mandíbula inquieta y temblorosa parece que rumiara un no sé qué. Dedos de sarmiento, entrelazados como cepas, haciendo girar sus dedos pulgares en uno y otro sentido. De vez en cuando acerca el vasito a sus labios y da un sorbo de vino, paladeando recuerdos de guerra, de hambre, de hijos muertos… Apurando su vida como quien apura su vaso; despaciosa, tranquila."

Segundo finalista: 'Mirando amargo', de Miguel Ángel Flores Martínez

"La tristeza es una tórtola coja en un callejón por donde nadie pasa. La soledad, una anciana acostada a las siete de la tarde, porque empieza a oscurecer. El desconsuelo, ese hombre del cartón de vino, que fuma cigarrillos que encuentra inacabados. La amargura es esta ventana. Esta por la que veo el pájaro trastabillando, y veo la luz que emite la lamparita de la mujer, que seguramente mira al techo esperando a que amanezca. Y veo al infeliz contando las colillas que le quedan. Y veo esta acera, por la que ya nunca vendrás caminando, mirando arriba, sabiéndome asomado."

Tercera finalista: 'Salado', de Gema Cabrera Noya

"El vino ha comenzado a saberme salado. No ha quedado nada del dulzor del vino blanco que abríamos entre sonrisas acarameladas, mientras cocinábamos la cena. Tampoco del amargor adictivo del vino tinto que nos gustaba probar de los labios del contrario. Desde que te fuiste de mi lado, empecé a beber en solitario. Con un manto de agua recorriendo mis mejillas, busqué con desesperación el sabor que me hacía entrar en calor, que me sacaba sonrisas y me colmaba de dicha. Hoy relleno con lágrimas las botellas de vino, solo para dejar de hallar tu nombre en el fondo vacío."

Cuarta finalista: 'Artificial', de Irene Alegría Alcácer

"—¿Cómo se quita una mancha de vino? —mascullo en voz alta, mientras tecleo la pregunta. La pantalla parpadea un segundo. 'Generando la respuesta perfecta', me avisa mi confidente. Lo bueno se hace esperar. Aunque no demasiado, que es lo importante, claro. Se me dibuja una sonrisa de alivio cuando las palabras empiezan a aparecer sobre el fondo blanco. Instrucciones precisas, pulcramente numeradas y, al final, un guiño cómplice. 'Es tu camisa favorita, ¿a que sí? La de las flores azules'. Me tiene calada, hay que ver. De pronto, me encuentro a mí misma a punto de decir 'gracias, mamá'."

Quinto finalista: 'Vino amargo', de José Antonio Carmona Saez

"Eran las doce, cuando descorchó la última botella. El vino, rojo profundo como el rencor, cayó en la copa con un murmullo denso. En el fondo de un buen tinto se esconden verdades que no se atreven a salir. Aspiró su aroma y bebió despacio. El sabor a roble y olvido no apagó el incendio de su pecho. El crujido en el pasillo lo volvió hacia la puerta con una esperanza rota. No, no era el alcohol; era ella que finalmente, vino. Al verla lo comprendió enseguida: no traía perdón, sino el silencio amargo de las despedidas."