El agente ha repasado su extensa trayectoria por toda la geografía nacional, destacando su vocación intacta tras más de seis décadas.
La Plaza Mayor de Galinduste ha sido el escenario central de los actos conmemorativos del 182 aniversario de la fundación de la Guardia Civil. Durante la jornada, la institución ha rendido un sentido tributo a Ricardo Cames Tetilla, un veterano agente de 96 años que ha recibido el calor y el reconocimiento tanto de sus compañeros de uniforme como de las autoridades presentes.
El momento más destacado del acto se ha producido cuando el teniente coronel de la Comandancia de Salamanca, Arturo Marcos, y la subdelegada del Gobierno en la provincia, Rosa López, han hecho entrega de una placa conmemorativa al homenajeado. Este galardón sirve para poner en valor su extensa trayectoria profesional y su inquebrantable dedicación al cuerpo de seguridad.
A escasas semanas de cumplir los 97 años, el próximo 5 de junio, el veterano ha aprovechado la ocasión para repasar los hitos de su vida. Curiosamente, sus orígenes se sitúan al otro lado del Atlántico. Nacido en Cuba, al ser preguntado por su lugar de nacimiento, aunque ha matizado rápidamente que llegó a España con 6 años y que sus raíces familiares se encuentran en la localidad salmantina de San Felices de los Gallegos.
Su ingreso en la Benemérita se produjo en el año 1957. Al recordar los motivos que le impulsaron a dar ese paso, su respuesta ha sido tan clara como directa: "Porque me gustaba". A lo largo de su dilatada carrera profesional, Raimundo ha acumulado numerosos destinos por toda la geografía nacional antes de asentarse definitivamente.

Según ha detallado el propio agente durante el homenaje, su trayectoria incluye los siguientes destinos:
Tras décadas de servicio a los ciudadanos, al ser cuestionado sobre si volvería a elegir la misma profesión, Ricardo no ha mostrado ninguna duda. "Pues sí", ha afirmado con rotundidad y visiblemente emocionado al concluir sus palabras, demostrando que la vocación que le llevó a vestir el uniforme hace más de seis décadas permanece completamente intacta.