Con la conclusión de la 25/26 y el triple fracaso de no ser campeón, no hacer playoff y quedarse sin billete para la Copa del Rey, la ilusión entre la afición está bajo mínimos
El complicado futuro que le aguarda al Salamanca UDS para la temporada que viene ya es una realidad a 3 de mayo y quedan unos cuatro meses para que el balón vuelva a rodar en un partido oficial en el Estadio Helmántico. Con la conclusión de la 25/26 y el triple fracaso de no ser campeón, no hacer playoff y quedarse sin billete para la Copa del Rey, la ilusión entre la afición está bajo mínimos.
De este modo, la cifra de abonados para el curso siguiente se antoja como la más baja de la historia -sin pandemia mediante- si no hay un cambio de propiedad. La entrada del último partido de Liga contra el Lealtad ha sido un aviso muy serio con menos de 500 personas en las gradas, dado que la gestión llevada a cabo por Manuel Lovato y Rafa Dueñas ha terminado por hacer que la gente deje de acudir a ver a su equipo. Los planes de los que mandan no pasan por una venta más allá de que sí que haya habido intereses de gente por hablar con ellos.
Todo apuntaría a que Jorge García no continuaría como entrenador al no haber logrado meterse entre los cinco primeros, mientras que el mal 2026 que han hecho los suyos ha provocado que la campaña saltase por los aires. Salvo giro radical, su futuro estaría lejos de una renovación después de poco más de un año en el cargo y eso que hace no demasiado tiempo sí que había una firme intención de que ampliase su contrato. Asimismo, su visible emoción en la sala de prensa y las fotos para el recuerdo que se ha hecho junto a su cuerpo técnico sobre el verde han sonado a despedida.
Con respecto a Carlos Valverde, que no se ha pronunciado hasta la fecha -ni en medios ni en redes- sobre el fiasco monumental de la plantilla que elaboró en verano con el OK de Rafa Dueñas, habrá que ver lo que pasa, puesto que tampoco sería nada extraño que siguiese en el club al ser uno de los pocos hombres de confianza del mexicano en los últimos años. Muchos piden su dimisión, pero...
En lo que a la plantilla se refiere, el octavo lugar que ha firmado el Salamanca UDS en el grupo 1 de Segunda RFEF dará pie a que pocos futbolistas sean los que renueve. De hecho, nombres como Jon Villanueva podrían salir tras varias temporadas, dado que cabe recordar que Carlos Valverde quiso echarle el pasado verano al no saber que tenía contrato en vigor para la 25/26 y eso frenó su adiós. Ahora todo ha cambiado, aunque ya saben que es habitual en el Salamanca UDS que las opiniones vayan variando conforme pasan los días. No es nada nuevo.
Sin embargo, desde el Salamanca UDS ya han empezado a poner en marcha la maquinaria de los famosos cambios y novedades, algo que ya nadie cree entre sus hinchas, de todos los años para la 26/27, al menos, entre bambalinas. Se avecina un verano largo en la carretera de Zamora...