Arropado por decenas de aficionados desplazados desde Alba de Tormes, el conjunto salmantino dominó el encuentro desde los primeros minutos para certificar el objetivo principal de la temporada.
El nombre del Piensos Durán Albense seguirá presente un año más en la Segunda División B. El equipo afrontaba una cita a cara o cruz en la que la permanencia en la categoría se decidía a un único partido frente al Deportivo Laviana.
La plantilla no estuvo sola durante su desplazamiento a Asturias. Un autobús repleto de aficionados viajó desde Alba de Tormes para arropar a los jugadores en uno de los compromisos más importantes de su historia reciente. Por su parte, el conjunto local, ya descendido matemáticamente, buscaba únicamente brindar una última victoria a su hinchada.
El encuentro comenzó de la mejor manera posible para los intereses del equipo de Alba de Tormes, que logró anotar tres goles en apenas tres minutos. Las dianas iniciales fueron obra de Pini, Raúl y Sergio, estableciendo una ventaja temprana en el marcador.
Tras este arranque, el Deportivo Laviana consiguió recortar distancias con su primer tanto. Sin embargo, el Piensos Durán Albense respondió con contundencia mediante las aportaciones ofensivas de Marcos y Jorge Blázquez, lo que permitió al equipo llegar al descanso con un cómodo 1-5 a su favor.
El inicio de la segunda parte generó cierta incertidumbre en el conjunto visitante. El equipo asturiano logró marcar dos goles prácticamente consecutivos, situando el marcador en un ajustado 3-5 que devolvía la emoción al encuentro.
En esos momentos críticos, la afición desplazada desde Alba de Tormes resultó fundamental, manteniendo el apoyo constante a sus jugadores y protestando las jugadas polémicas que favorecían a los locales. Esta ventaja de dos goles se mantuvo durante gran parte del segundo periodo, con ambos equipos disputando cada posesión.
La tranquilidad definitiva llegó cuando restaban tres minutos para la conclusión del choque, momento en el que Juan anotó el 3-6. A falta de un minuto para el pitido final, Ratero certificó la victoria definitiva que confirma el objetivo del club: la permanencia un año más en la Segunda División B del fútbol sala español.