El espacio ha conseguido localizar su acta fundacional. Anuncia además un llamativo mes de mayo dedicado a los personajes "madre"
La Biblioteca Pública Municipal de Peñaranda conmemora su 61 cumpleaños recordando sus orígenes y reafirmando su papel como uno de los espacios culturales más vivos de la localidad.
Y es que el centro ha logrado localizar su “acta de nacimiento” en la Orden del 13 de marzo de 1965, publicada en el Boletín Oficial del Estado, mediante la cual el Ministerio acordó su creación. Más de seis décadas después, aquella decisión se traduce en una trayectoria marcada por el crecimiento constante de sus fondos y, sobre todo, por el vínculo construido con varias generaciones de vecinos.

A lo largo de estos años, la biblioteca ha trascendido su función inicial para convertirse en un lugar de encuentro, aprendizaje y convivencia. Sus salas han acogido no solo lectores, sino también historias compartidas y momentos cotidianos que han consolidado este espacio como parte esencial de la vida cultural peñarandina.
Coincidiendo con este aniversario, el equipo de la biblioteca ha querido poner en valor el papel de la ciudadanía, agradeciendo a los peñarandinos su implicación continuada, clave para que el centro siga siendo un referente cercano y dinámico.
Nueva actividad para un mayo especial
La programación continúa durante el mes de mayo con la propuesta “Madres de Papel y Tinta”, una iniciativa que invita a explorar la literatura desde una perspectiva tan universal como íntima. A través de una selección de obras, el centro rinde homenaje a los personajes femeninos que han dejado huella en los lectores, mostrando la maternidad en sus múltiples dimensiones.
Desde las figuras clásicas que han marcado generaciones hasta las voces contemporáneas que abordan realidades más complejas, la muestra ofrece un recorrido literario pensado para despertar emociones y fomentar la reflexión.
El espacio, ubicado en el centro de interés de la sala principal, podrá visitarse durante todo el mes de mayo. Con esta iniciativa, la biblioteca no solo celebra su historia, sino que continúa tendiendo puentes entre los libros y las personas, manteniendo viva su vocación de servicio y cercanía.