Las aseguradoras gestionan 2.582 expedientes médicos por accidentes de tráfico en la provincia durante el último año; el coste de esta asistencia alcanzó los 1,3 millones de euros, destinándose mayoritariamente a la sanidad pública
Las carreteras y vías urbanas de la provincia salmantina registran una media de siete atenciones sanitarias diarias derivadas de accidentes de tráfico. Durante el pasado año 2025, las compañías aseguradoras gestionaron un total de 2.582 expedientes médicos en Salamanca .
El coste de esta asistencia médica supuso un desembolso de cerca de 1,3 millones de euros por parte del seguro del automóvil. Esta cifra representa el 0,3 % de los 431 millones de euros que el sector destinó a nivel nacional para cubrir los tratamientos de las víctimas de siniestros viales.
A diferencia de la tendencia nacional, donde el gasto se reparte casi a partes iguales, en Salamanca predomina claramente la atención en la red pública. El 68,2 % de los pagos realizados por las aseguradoras en la provincia se destinó a centros sanitarios públicos, frente al 31,8 % que facturó la sanidad privada.
El volumen de expedientes tramitados sitúa a Salamanca con una ratio de siniestralidad constante. Las estadísticas revelan que se produce una atención médica por accidente de tráfico cada 3 horas, 23 minutos y 34 segundos en el territorio salmantino.
A nivel nacional, la plataforma de convenios de asistencia sanitaria procesó más de un millón de expedientes durante 2025. Esto se traduce en un ritmo de dos atenciones por minuto en el conjunto de España, concentrándose la mayor parte de los siniestros durante la primera mitad del año.
El informe elaborado por la Asociación Empresarial del Seguro (UNESPA) detalla la distribución de las víctimas según su rol en el momento del accidente. Los datos nacionales muestran la siguiente proporción de afectados:
En cuanto al medio de desplazamiento utilizado por los lesionados, la inmensa mayoría viajaba en automóvil (85,1 %). Los usuarios de motocicletas representaron un 3,4 % de los partes médicos gestionados por las compañías.
El seguro privado se hace cargo de todo el proceso de recuperación de las víctimas, desde el traslado inicial en ambulancia hasta la rehabilitación y el tratamiento de posibles secuelas futuras. Los desembolsos se dividen principalmente en tres grandes bloques asistenciales:
El resto de los recursos económicos se destina a sufragar pruebas diagnósticas (2 % del gasto) y los servicios de transporte sanitario (1 %), garantizando así una cobertura integral para los afectados por siniestros de circulación.