Según la Unión de Pequeños Agricultores los costes de producción superan los 750 euros por hectárea.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Salamanca ha lanzado un mensaje de alerta ante la creciente preocupación en el campo salmantino. Las condiciones meteorológicas adversas de las últimas semanas, marcadas por la falta de agua, se suman a los desmesurados costes de producción y los bajos precios de los productos agrarios, dibujando un panorama muy pesimista para los agricultores de secano y los ganaderos de la provincia.
Según ha detallado el secretario general de UPA Salamanca, Carlos José Sánchez Rodríguez, los agricultores de secano sufren las consecuencias de un último mes sin precipitaciones. A esta escasez de lluvias se unieron, durante la semana previa a la Semana Santa, heladas nocturnas y fuertes vientos que han resecado la capa superior del suelo. Esta situación es especialmente grave porque cultivos como los cereales, las vezas y las colzas desarrollaron raíces muy superficiales debido a las abundantes lluvias del pasado invierno.
Las labores agrícolas también se han visto seriamente perjudicadas. La organización agraria señala que la aplicación de abonos y herbicidas se ha realizado tarde y en malas condiciones ante la imposibilidad de entrar con la maquinaria en las fincas. Se da la paradójica circunstancia de que, en una misma parcela, el agricultor necesita que llueva para ciertas zonas mientras que en otras partes del terreno la maquinaria se queda atascada por el exceso de humedad acumulada en el subsuelo.
Todo este cúmulo de adversidades supone una drástica reducción en las previsiones de cosecha para el presente año. UPA Salamanca advierte que las cuentas ya no cuadran para los profesionales del sector, puesto que los costes actuales para mantener un cultivo de cereales superan con creces los 750 y 800 euros por hectárea.
El sector ganadero no escapa a esta crisis. Las zonas altas del campo se han secado sin que haya llegado a brotar la hierba, y los forrajes presentan un mal desarrollo, lo que anticipa una primavera muy complicada para la alimentación de los animales en extensivo.
Aunque los pronósticos meteorológicos apuntan a la llegada de lluvias para finales de esta semana, desde UPA matizan que estas precipitaciones solo podrían paliar levemente la situación de la ganadería. Para el secano y para muchas parcelas agrícolas "ya no hay solución", confirmando las previsiones de una mala cosecha que, unida a los elevados costes, deja a los agricultores salmantinos en una situación crítica.