El director de contenidos de la Cadena SER en Salamanca, Ricardo Montilla, inaugura el espacio 'Protagonistas de Salamanca' con una entrevista íntima en la que repasa su extensa trayectoria profesional, reflexiona sobre la polarización de las redes sociales y aborda otros temas de actualidad social.
El periodista y director de contenidos de la Cadena SER en Salamanca, Ricardo Montilla, ha sido el primer invitado del nuevo espacio de entrevistas 'Protagonistas de Salamanca', conducido por César García. Con una dilatada trayectoria que abarca televisión, radio, prensa escrita y medios digitales, Montilla se sincera sobre su carrera profesional y los retos actuales de la comunicación.
Durante el encuentro, el comunicador ha reflexionado sobre el papel de las redes sociales, la responsabilidad de los medios ante los discursos de odio y su visión sobre la evolución de la sociedad. Además, ha compartido detalles sobre su vida personal, sus aficiones y su incombustible energía a los 53 años.
A continuación, reproducimos la conversación íntegra, donde el periodista salmantino demuestra la versatilidad y el compromiso que le caracterizan frente a los micrófonos.
Después de haber pasado por distintos formatos como televisión, radio, prensa escrita y digital, ¿con qué te quedas o qué te falta por hacer en el mundo de la comunicación?
Me queda todo y casi nada. No tiraría del dicho de que todo está inventado, pero es verdad que creo que lo he hecho todo y me encanta la diversidad. Tengo la espina clavada con el ámbito digital, con un proyecto deportivo que funcionaba muy bien en audiencia pero se encontró con palos en las ruedas por la parte económica, lo que me generó cierta decepción. ¿Con qué me quedo? Me encanta la radio, pero me fascina cuando veo un piloto rojo encendido de una cámara. Quizá por edad lo que me da más vagancia es escribir, aunque me encanta recuperar aquellos artículos de opinión sobre política o televisión. Soy muy omnívoro.
En el tema de las redes sociales, ¿eres activo, lo fuiste y ya no lo eres tanto, o crees que se ha ido un poco de madre?
Se ha ido de madre, y creo que esa sería una gran conclusión. En mi caso va por rachas. Ahora estoy en una etapa más de Instagram, disfrutando y separando lo laboral de lo personal. Me parece muy bien que pongamos sobre la mesa debates sobre quiénes pueden acceder a las redes sociales y a qué edad, porque ese anonimato con inquina ya no se puede soportar más.
¿Eres de los que se pasa horas por la noche mirando el móvil y consumiendo contenido que no buscaba?
Soy muy de reels y en YouTube consumo lo que decida la plataforma, pero también por momentos. Todos tenemos ratos tranquilos donde no supone un trastorno que decidan por ti. Ahora la inteligencia artificial me lleva mucho por vídeos de animales y caídas de niños; si me sirve para sacarme una sonrisa y desestresarme de un día con mucho ajetreo, bienvenido sea.
Por tu trabajo en la radio, ¿te gusta madrugar?
Me gusta madrugar, lo reconozco. No soy de los que se quedan tirados por la mañana. Me recuerda a la época en la que trabajaba de camarero en la costa catalana desde los 16 años. El cuerpo ya no está para empalmar una noche con otra, pero en la mente ha quedado esa marca de levantarme, abrir las persianas a un nuevo día y disfrutar.
Hablas catalán, inglés... ¿en qué más idiomas te manejas?
Siempre me ha interesado moverme en diferentes ámbitos y empatizar desde la lengua, que siempre es un buen punto de apoyo. Me manejo bien en una situación comunicativa con el inglés, aunque en mi época entrevistando a las jugadoras del Perfumerías Avenida a veces las traducía un poco como me daba la gana.
Acabas de cumplir 53 años. ¿Sigues saliendo de fiesta por las noches o prefieres el tardeo?
El tardeo me gusta, pero empalmo con la noche. Pila me sobra y necesito gastarla. Es verdad que por cuestiones de vida privada salgo más fuera, donde está mi pareja, porque aquí en Salamanca vivo en un pueblo a 15 kilómetros y eso me hace un poco ermitaño.
En tu día a día laboral no eres el típico periodista que se queda al margen, sino que opinas y te mojas. ¿Te ha dado problemas alguna vez?
Probablemente el oyente lo agradezca. Si entendemos problema como que alguien juegue con tu puesto de trabajo, me pasó una vez hace mucho tiempo en Canal 4, durante la guerra de Irak. Insistí mucho en el "no a la guerra" y me costó el puesto en ese instante. Siempre me ha gustado decir lo que pienso. Que hay llamadas a los directores es algo que sigue ocurriendo, pero ahí estamos los profesionales para poner límites. Para eso es importante la labor de los directores, para frenar presiones y saber si se dedican al sistema político o al ciudadano.
Recientemente, con motivo de una agresión homófoba en Salamanca, dejaste a un lado tu vertiente más gamberra para ponerte serio frente al micrófono. ¿Sientes que retrocedemos en estos aspectos?
Sí. Yo soy maricón y tengo muy claro que no he tenido ningún problema, pero pienso en quienes viven en lugares más recónditos o pueblos donde te señalan y te hacen la vida jodida. Si puedo echar una mano desde mi posición y con el altavoz que da un micrófono, lo haré. Lo considero injusto, inhumano e insensato. Las injusticias hay que batallarlas siempre.
¿Te preocupa que en pleno siglo XXI haya jóvenes con actitudes extremistas o racistas?
Me inquieta. Da la sensación de que ha triunfado el relato de que "molas más si vas a la contra". Ves a niños de 12 años diciendo "viva Franco" sin saber qué es una dictadura. Creo que entre todos hemos sido responsables de crear un caldo de cultivo al que no dimos suficiente importancia. Ahora hay que ser contundentes, no solo prohibiendo, sino dando herramientas desde la educación en las aulas y prestando más atención en las familias. También los medios de comunicación debemos hacer autocrítica sobre qué monstruo hemos ayudado a crear. Aun así, soy optimista y creo que al final triunfará la sensatez.
Ricardo Montilla, muchísimas gracias.
César García, de nada. Un placer. Igualmente.
Foto y vídeo de Vanesa Martins