El matador salmantino Alejandro Marcos afronta este domingo un compromiso crucial en la fase clasificatoria de la Copa Chenel en Valdilecha. El festejo, que será retransmitido en directo por Telemadrid, es un oasis en el desierto para reivindicar su toreo clásico y poder sumar nuevos contratos en la presente temporada.
A escasos días de enfundarse en el traje de luces, Alejandro Marcos ha visitado las instalaciones de SALAMANCArtv AL DÍA para compartir sus impresiones de cara a un inicio de campaña que llega más de siete meses después del paseíllo del charro en Pesaguero (Cantabria). Ese fue el primero y el último de 2025 para Alejandro Marcos. Ahora, el espada salmantino ultima la cuenta atrás para su comparecencia este domingo 19 de abril en la plaza madrileña de Valdilecha, dentro de la fase clasificatoria de la Copa Chenel. El festejo comenzará a las 18:00 horas y se emitirá en directo a través de las cámaras de Telemadrid, lo que supone un escaparate fundamental.
El cartel lo completan los matadores Jorge Isiegas y Fabio Jiménez, íntimo amigo de Alejandro Marcos. La terna lidiará un encierro compuesto por reses de Sao Torcato (encaste Pinto Barreiros) y El Retamar, ganadería que entra en la programación oficial sustituyendo a la divisa inicialmente anunciada de Las Monjas. En un ambiente distentido, relajado y con la sensación de llegar muy preparado a la cita del domingo, Alejandro Marcos toma la palabra.
- ¿Cómo han sido estos últimos días de preparación antes de una cita tan importante en su carrera?
- Estamos en un momento en el que hay pocas oportunidades y esta del domingo es, de momento, la única que tengo. La preparación durante el año ha sido la habitual, entrenando mucho de salón. Este invierno, con tanta lluvia, hemos tenido dos meses sin poder tentar ni ir al campo, pero en estas últimas semanas he acudido prácticamente todos los días. En cuanto ha salido un poco el sol, los ganaderos se han animado. El lunes maté un toro a puerta cerrada y ya estoy listo para la corrida del domingo en Valdilecha.
- ¿Cómo se ha encontrado delante de los animales en el campo?
- La verdad es que muy bien. Ya son casi 10 años de alternativa y uno no para de evolucionar. Las sensaciones son cada vez mejores porque vas cogiendo experiencia, adquieres técnica y un compromiso que te da madurez. Me estoy encontrando muy acertado y a gusto con los animales, aunque luego hay que demostrarlo en la plaza.
- Es su única fecha hasta el momento. ¿Cómo se afronta una tarde sabiendo que se lo juega todo a una carta?
- Llevo varios años en esta situación. Lo afronto con la tranquilidad de intentar mejorar como torero cada día y sin volverme loco. Esta es una profesión en la que, cuando menos te lo esperas, cambian las tornas. Soy consciente de lo que hay y de que me la juego, pero el toreo es algo más que eso. Hay que tomarse las cosas de una manera más relativa y afrontar la tarde con la ilusión de cuajar un toro como uno debe. El destino dirá el resto.
- Una gran ventaja de este certamen es la retransmisión televisiva y la posibilidad de sumar contratos si se avanza de fase.
- Eso es lo que motiva. A los toreros a veces nos cuesta entrar en competiciones porque entendemos esta profesión de otra manera, pero tiene su parte interesante. Si vas pasando de ronda y estás a un buen nivel, te ganas otro contrato. Además, contar con la televisión a principio de temporada siempre es positivo y debería servir.
- ¿Qué le parece el cambio de ganadería con la entrada de El Retamar por Las Monjas?
- Lo cierto es que no conocía la ganadería de Las Monjas, nunca había tenido la oportunidad de verla. Sin embargo, de El Retamar sí he visto varias novilladas estos años y considero que es un animal que embiste y le tengo mucha fe.
- A pesar de haber toreado poco últimamente, el aficionado y el profesional siguen esperando a Alejandro Marcos.
- Eso da mucho aliento. Cuando de verdad hace falta, los ganaderos te llaman y te valoran, igual que los aficionados. Recibo muchos mensajes de apoyo y de cariño pidiéndome que no me rinda y que no me aburra. La gente te lo dice de verdad porque lo sienten y ven que eres un torero interesante. Aparte de la confianza que uno tiene en sí mismo, ese respaldo alimenta mucho.
- ¿En algún momento se ha llegado a aburrir o ha pensado en dejarlo?
- No, en absoluto. Cuando la gente me lo dice me hace gracia, porque creo que ni me he aburrido nunca ni he dado ningún atisbo de ello. Quien me conoce sabe la afición que tengo y mis ganas de entrenar y vivir el toreo todos los días. No me aburre, sino todo lo contrario: cada día me gusta más.
- El premio de llegar a la final de la Copa Chenel es torear en Las Ventas. Menudo escaparate...
- Es una ilusión y un aliciente para todos, pero bastante tenemos con el próximo domingo... (risas). Hay que ir día a día y toro a toro. En otras ocasiones, cuando he tenido muchos contratos por delante, me he hecho ilusiones y luego el toreo te demuestra que solo puedes pensar en el siguiente animal.
- Esa etapa de la que hablas, en los que te faltaban dedos de las manos para contar los contratos, y en la que las cosas no rodaron de la forma esperada, ¿le ha hecho madurar y ver la profesión de otra manera?
- Sí, creo que sí. Hay gente que no necesita este tipo de experiencias porque nacen con otras características, pero a mí me ha dado la madurez de conocer lo que de verdad es una temporada. Vivir situaciones que no salen como uno quiere te hace ver los porqués de las cosas. Si eres inteligente, aprendes a tomar las soluciones adecuadas.
- Tras casi una década como matador, ¿cómo ve el momento actual con la irrupción de nuevos nombres con los que tiene que competir?
- Creo que vivimos un momento muy bueno. En la propia Copa Chenel se está demostrando con el nivel de Mario Navas o Manuel Diosleguarde. El otro día me encantó Fabio Jiménez en Sevilla y con el que toreo este domingo. También destacan novilleros como Julio Norte. Hay mucha gente nueva y el toreo está yendo hacia un concepto más clásico y con una embestida más templada, que se echaba en falta. Toreros como Morante de la Puebla, Diego Urdiales, Juan Ortega o Pablo Aguado están dándole mucha categoría a las ferias y marcando un camino que muchos estamos siguiendo.
- Un estilo en el que su concepto encaja perfectamente.
- Es el toreo que me gusta, el que siento como aficionado y el que quiero expresar en el ruedo. Gracias a Dios, la tauromaquia va por ese camino y a ver si nos podemos colocar ahí.
- Por último, imagino que volver a la feria de Salamanca sigue estando como un objetivo en el horizonte.
- Es algo que hay que ganarse. Si uno va haciendo temporada, avanza en la Copa Chenel y da motivos, la empresa te atenderá. Sin hacer temporada es normal que no cuenten contigo porque hay otros compañeros que sí la están haciendo. Lo que debo buscar es ganarme el siguiente contrato este domingo para poder hacer una campaña que esté a la altura de ir a la feria de Salamanca.