Miércoles, 15 de abril de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
"Se contrata a médicos sin el MIR con total impunidad": alerta por el colapso en los centros de salud de Salamanca
X

Medicina de Familia

"Se contrata a médicos sin el MIR con total impunidad": alerta por el colapso en los centros de salud de Salamanca

Publicado 11/04/2026 18:54

En el marco del Día de la Atención Primaria, el doctor Pablo Baz denuncia que la falta de personal transforma los cupos en inasumibles agendas de 60 pacientes

El primer nivel asistencial de la sanidad pública atraviesa un momento crítico marcado por la falta de financiación, la sobrecarga de trabajo y la fuga de talento joven. Los profesionales médicos reclaman una reestructuración profunda que garantice la supervivencia del modelo y frene la contratación de personal sin especialidad para cubrir las vacantes.

Pablo Baz, médico de Familia con experiencia tanto en centros rurales como urbanos y vocal de Atención Primaria en el Colegio Oficial de Médicos de Salamanca, analiza la compleja situación que atraviesan los centros de salud. El facultativo, que acaba de participar en el congreso de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), advierte de que el sistema sigue anclado en normativas del siglo pasado.

El problema de base, según detalla el especialista, radica en una financiación insuficiente. "Estamos en torno a un 14 o un 18 % en el mejor de los casos, y haría falta incrementar ese presupuesto para poder dotar y tecnificar mejor las redes de centros de salud y consultorios locales", explica Baz. Todo ello a pesar de la alta capacidad resolutiva de este nivel asistencial, donde "el 90 % de los casos que vemos se resuelven y solo un 10 % se deriva a un segundo nivel".

A pesar de las carencias, el facultativo defiende las virtudes de un modelo que llega a todos los rincones de la geografía nacional. Esta extensa red de consultorios garantiza la equidad de la población para recibir asistencia sanitaria, aunque requiere un esfuerzo urgente por parte de las administraciones para potenciarla y dotarla de recursos humanos y materiales.

Contrataciones sin especialidad y fuga de talentos

Uno de los problemas más graves que denuncia el vocal del Colegio de Médicos es la contratación de personal que no cuenta con la especialidad requerida. Aunque Castilla y León presenta una mejor ratio médico-paciente que otras comunidades, la administración está recurriendo a graduados en Medicina sin la formación especializada para cubrir las vacantes.

"No solo sigue pasando, sino que se sigue incrementando", advierte el doctor Baz. El facultativo subraya la diferencia de calidad asistencial que supone para el paciente ser atendido por un profesional con solo seis años de grado frente a uno que suma "una formación de 10 o 12 años, con un MIR de cuatro años".

Esta práctica, que comenzó durante la pandemia, se ha cronificado. "Desgraciadamente, en todo el territorio, todas las comunidades y todas las provincias lo hacen y lo siguen haciendo con total impunidad", lamenta el médico, quien anima a los ciudadanos a informarse: "La población debería saber quién le atiende y exigir que le atienda un médico especialista".

Paralelamente, el sistema se enfrenta a una preocupante fuga de profesionales. "Hay una formación de médicos en el sistema público que se están yendo porque no están dispuestos a asumir las condiciones actuales", señala. La administración, en lugar de fidelizar a estos facultativos cuya formación supone un alto coste, pretende sustituirlos por otras categorías o por médicos residentes en formación.

Agendas desbordadas en las consultas

La sobrecarga de trabajo es otra de las grandes batallas del colectivo. Aunque existe un acuerdo para limitar las agendas a 35 pacientes diarios, la realidad en las consultas es muy diferente debido a que se trabaja a demanda y no se cubren las ausencias.

"El personal que falta hace que las agendas no cubiertas se acumulen a las consultas que ya tienes y se transformen en agendas de 60 pacientes", explica el especialista. Esta situación afecta especialmente al medio urbano y semiurbano, generando una presión asistencial insostenible.

Ante este escenario, los profesionales se sienten desamparados. "La administración se lava las manos. Tú tienes 35 pacientes, pero si te vienen 40 o 50, al final los tienes que atender igual", relata Baz, evidenciando que la normativa actual no se cumple en la práctica diaria.

El reto de la dispersión en el medio rural

En el entorno rural salmantino, el principal obstáculo es la enorme dispersión geográfica. Castilla y León es una de las regiones más extensas de Europa, lo que obliga a los médicos a realizar largos desplazamientos entre consultorios con muy poca población.

"El médico muchas veces tiene que ir de un consultorio a otro perdiendo mucho tiempo en la carretera, en medios en los que muchas veces está solo, y eso es poco efectivo", detalla el vocal de Atención Primaria. En ocasiones, los profesionales se encuentran incomunicados por la falta de cobertura telefónica en estas zonas.

Para solucionar esta ineficiencia, el colectivo exige una reestructuración de los cupos. "No es viable que un profesional esté más tiempo en la carretera que en una consulta", afirma Baz. El objetivo sería concentrar la atención en núcleos más grandes para ofrecer una mejor sanidad, lo que requeriría idear fórmulas de transporte mixto para facilitar el desplazamiento de los pacientes, teniendo en cuenta que la provincia es muy diversa. "Incluso dentro de las áreas de salud de Salamanca, no es lo mismo una más alejada, dispersa y envejecida, que otra más cercana con una población más joven", matiza.

Esta necesidad choca con una población cada vez más envejecida, crónica y pluripatológica, que demanda mayores necesidades de salud. A esto se suma el incremento de población inmigrante, que ayuda a paliar la baja natalidad pero que presenta "unas características y necesidades distintas" a las del paciente mayor, así como el gran número de residencias sociosanitarias que el sistema público debe cubrir.

Huelgas y la necesidad de un estatuto médico propio

Para acometer todos estos cambios, los profesionales reclaman una actualización normativa urgente. "Tenemos la misma estructura de los años 90 y no se ha cambiado", recuerda el doctor. La rigidez de la actual normativa funcionarial impide adecuar las contrataciones a las necesidades reales de la sanidad del siglo XXI.

Por este motivo, el colectivo médico mantiene un calendario de huelgas de una semana al mes. Su principal reivindicación es la creación de un estatuto marco propio para el médico, una figura legal que ya existe en países cercanos como Portugal o Francia, y que el Ministerio de Sanidad se niega a negociar.

Este nuevo marco legal permitiría adaptar las condiciones laborales a la nueva demografía médica. "Ahora mismo el perfil de un médico en España es una mujer más joven, que tiene más necesidades en cuanto a permisos por maternidad, y eso hay que adecuarlo para facilitar la conciliación", argumenta Baz. El vocal aclara que, aunque el resto de categorías profesionales son "imprescindibles y muy importantes", la profesión médica tiene unas características "muy diferentes" que requieren una regulación específica y "una remuneración lo más justa posible" para evitar que los residentes huyan a otros países o a la sanidad privada.

Cualquier reforma profunda requerirá, no obstante, de una gran voluntad política. "Se exige un consenso político global de todos los grupos, no solo regionales sino nacionales, porque la sanidad es un arma arrojadiza muy fácil", concluye el facultativo, advirtiendo de que sin un plan a largo plazo será "muy complicado" sostener el sistema público de salud.