La Vega se presentaba practicamente llena para vivir el esperado festejo
La Plaza de toros La Vega registró una entrada prácticamente llena en la tarde grande de las Fiestas del Voto de Villoria, escenario de un festival taurino sin picadores que dejó un ambiente de disfrute y entrega por parte de los aficionados.
El festejo contó con cuatro novillos de las ganaderías salmantinas de Valrubio y Valdeflores, bien presentados en líneas generales y de juego desigual, permitiendo momentos de lucimiento a lo largo de la tarde.
Abría cartel Damián Castaño, que firmó una actuación templada y de buen concepto, conectando con los tendidos en una faena medida. El salmantino paseó una oreja tras una labor de mérito, si bien el manejo de los aceros restó mayor premio a su actuación.
Le siguió Manuel Diosleguarde, que dejó detalles de su fina tauromaquia en una faena lograda, sin trofeo por la falta de acierto con la espada. El público reconoció su disposición con una ovación.
En tercer lugar actuó Jarocho, que también evidenció ganas y actitud ante un novillo que ofreció menos opciones. Saludó una ovación tras una labor voluntariosa, nuevamente condicionada por la espada.
Cerró el festival la novillera Raquel Martín, gran triunfadora de la tarde. Cuajó una faena de gran nivel, con temple, entrega y conexión con los tendidos, rubricada con una estocada de ejecución impecable que puso en pie a la plaza. El palco no dudó en concederle las dos orejas y el rabo, premio al conjunto de una actuación rotunda.