Un encuentro para estrechar lazos y poner en valor la asistencia en los municipios más pequeños
La ciudad de Béjar se ha convertido este sábado en el epicentro de la solidaridad salmantina al acoger el Encuentro Provincial de Voluntariado de Cruz Roja. Un total de 170 personas procedentes de la capital y de las seis asambleas comarcales se han dado cita en una jornada destinada a fortalecer lazos y visibilizar la importancia de la acción humanitaria en todos los rincones de la provincia.
El evento ha comenzado en el Jardín Histórico "El Bosque", donde los asistentes han posado para una fotografía conmemorativa. La bienvenida ha corrido a cargo de las vicepresidencias de Cruz Roja en Salamanca, acompañadas por el vicepresidente de la institución en Béjar, Ramón Hernández, y el alcalde del municipio, Antonio Cámara.
Durante sus intervenciones, las autoridades han destacado el compromiso de las 1.900 personas que ejercen el voluntariado en la provincia, subrayando su papel clave para asistir a quienes más lo necesitan, especialmente en los núcleos rurales más pequeños y aislados. Tras el acto inaugural, los voluntarios han disfrutado de visitas guiadas por el propio jardín y de un recorrido para conocer el patrimonio natural y cultural de la ciudad.
La sesión vespertina se ha trasladado al salón de actos de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Salamanca. Este espacio ha acogido una charla motivacional impartida por Marga Íñiguez, que ha servido como preámbulo a una mesa de experiencias centrada en el trabajo en la denominada España Despoblada.
Los voluntarios Magdalena Martín, Teresa Calles, Ana Isabel Chico y Ángel Mateos han compartido con los asistentes los retos, anécdotas y aprendizajes de su labor diaria. Sus testimonios han reflejado la realidad de unos municipios caracterizados por el alto envejecimiento y la escasez de recursos, donde la presencia de Cruz Roja supone un apoyo esencial.
El encuentro ha puesto de relieve la necesidad de seguir sumando efectivos en el medio rural para reducir el aislamiento de la población y empoderar a los habitantes en la identificación de sus propias necesidades.
En este sentido, la estrategia de Cruz Roja en las zonas despobladas de Salamanca arrojó cifras significativas durante el pasado año 2025: