UPA Salamanca reclama a las administraciones que obliguen a las petroleras a reducir el precio del gasóleo agrícola tras la caída del petróleo.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Salamanca ha exigido este miércoles a las administraciones que obliguen a las empresas petroleras a aplicar una bajada inmediata en el precio del gasóleo agrícola. Esta reclamación se produce tras el desplome del coste del petróleo derivado del alto el fuego declarado recientemente en el conflicto internacional.
A través de un comunicado firmado por su secretario general, Carlos José Sánchez Rodríguez, la organización agraria ha calificado de "inaceptable" que la brutal caída del precio del crudo no se transmita de forma automática a los combustibles utilizados por el sector primario.
UPA Salamanca rechaza de antemano la posible justificación de las petroleras sobre la venta de reservas producidas con petróleo más caro. En este sentido, recuerdan que con el único inicio de los bombardeos por parte de Estados Unidos, el precio del gasóleo agrícola subió de forma inmediata 10 céntimos y continuó encareciéndose "de forma descontrolada" en un porcentaje muy superior al del propio petróleo. Todo ello, denuncian, a pesar de que ese combustible ya estaba producido con crudo adquirido meses antes a un coste muy inferior.
La organización considera que es obligación del Gobierno controlar esta situación. De lo contrario, advierten que se estaría permitiendo que las petroleras, "abusando de su poder", estafen a los agricultores y ganaderos por partida doble: primero con la subida desproporcionada y ahora al retrasar la rebaja correspondiente.
Ante este escenario, UPA Salamanca ha anunciado que se mantendrá expectante y controlará la evolución de los precios. La organización no descarta convocar movilizaciones de denuncia ante las petroleras si incumplen esta regla. Asimismo, harán responsable al Ejecutivo central por el incumplimiento de su obligación de proteger a los consumidores frente a empresas que, según denuncian, ejercen un monopolio en el sector de los combustibles.