El presidente de la Junta de Semana Santa destaca la seriedad y el aumento de cofrades, aunque lamenta la ausencia del Cristo de la Buena Muerte.
El presidente de la Junta de Semana Santa de Salamanca, Francisco Hernández Mateo, ha realizado el balance oficial de las procesiones de este 2026, una edición que ha calificado de "extraordinaria" gracias a la excelente organización y al notable aumento en la participación de cofrades, aunque ha estado marcada por un contratiempo destacado.
La valoración general, descrita como agridulce, ha estado condicionada por la ausencia en las calles de una de las imágenes más esperadas. "Como sabemos, el Cristo de la Buena Muerte no ha podido procesionar por el incidente que sufrió, y nos ha faltado eso para que fuera completa la Semana Santa", ha explicado el máximo responsable de la institución.
A pesar de esta circunstancia, la Junta de Semana Santa ha puesto en valor la alta calidad de los actos celebrados en la capital charra. En este sentido, el presidente ha asegurado que durante estos días "se han visto unos desfiles procesionales muy serios, muy bien organizados, muy bien estructurados".
Otro de los aspectos más positivos que ha arrojado este balance oficial ha sido el incremento de la implicación ciudadana. Según ha indicado el representante de las cofradías salmantinas, en los desfiles de este año "se ha notado la participación de más cofrades" acompañando a sus respectivas hermandades.
Estos resultados evidencian, según la institución, el esfuerzo conjunto llevado a cabo durante los meses previos a la Pasión. "Yo creo que tenemos una gran Semana Santa, está dando resultado el trabajo que se está haciendo desde las cofradías, junto con la Junta de Semana Santa, para que todo salga como tiene que salir", ha afirmado.
A modo de conclusión, el presidente ha querido lanzar un mensaje de satisfacción general dirigido a toda la ciudadanía, subrayando que "todos los salmantinos nos debemos de sentir orgullosos de la Semana Santa que tenemos".