La Ilustre Cofradía de la Vera Cruz organiza este Domingo de Resurrección la procesión que pone el broche de oro a los días de Pasión. El esperado encuentro entre Jesús Resucitado y Nuestra Señora de la Alegría en el atrio de la Catedral Nueva marcará el inicio de la Pascua.
La tristeza y el recogimiento que han marcado las calles de la capital durante la última semana dejan paso a la luz y el júbilo. Salamanca se prepara para vivir el momento cumbre de su Semana Santa: la celebración de que el Señor ha resucitado. El sonido lúgubre de los tambores destemplados se transforma ahora en el repique festivo de las campanillas y en los acordes tradicionales de la gaita y el tamboril de los charros, anunciando a toda la ciudad el comienzo del tiempo de Pascua.
La Ilustre Cofradía de la Santa Cruz del Redentor y de la Purísima Concepción de la Virgen, Su Madre (Vera Cruz) es la encargada de organizar esta procesión final que vertebra el Domingo de Resurrección. Se trata de una jornada de profunda emoción, fraternidad y celebración conjunta para toda la comunidad nazarena.
El presidente de la institución, Tomás González Blázquez, destaca que este es, "por supuesto, el día en que nos alegra mucho compartir nuestra procesión con todas las cofradías, hermandades y congregaciones", subrayando el carácter integrador de esta cita que despide las celebraciones penitenciales del año.
El instante más emotivo de la jornada se vivirá en el atrio de la Catedral Nueva. Hasta allí llegarán, por rutas separadas, las dos comitivas que parten desde la iglesia de la Vera Cruz. El momento en que la Virgen de la Alegría se encuentra con Jesús Resucitado representa el clímax absoluto de la Semana Santa salmantina.
Este encuentro se producirá a los sones de la marcha "Resucitó", interpretada por la Agrupación Musical María Santísima de la Estrella, y con la presencia de las autoridades políticas, civiles, militares y eclesiásticas de la ciudad. La música procesional se fundirá con el inconfundible sonido del Grupo de Montaraces y Charros, llenando la plaza de Anaya de un ambiente de alegría desbordante que contagia a los miles de asistentes congregados.
La mañana festiva se divide en tres fases distintas, con dos salidas independientes que confluirán en una gran procesión conjunta de regreso:
El desfile procesional contará con cuatro imágenes titulares, cada una con su respectivo acompañamiento para realzar la solemnidad y el júbilo del momento: