Estos itinerarios combinan un alto valor ecológico con intervenciones artísticas, patrimonio histórico y la rica gastronomía local, ideales para una escapada de fin de semana
La provincia salmantina cuenta con diversas opciones para los amantes del senderismo que buscan explorar entornos declarados Reservas de la Biosfera por la UNESCO. Estos tres itinerarios permiten a los visitantes adentrarse en cañones fluviales, bosques centenarios y senderos salpicados de intervenciones artísticas.
El territorio ofrece espacios naturales con un inmenso valor ecológico, entre los que destacan las Sierras de Francia y de Béjar, así como el Parque Natural Arribes de Duero. Estas zonas protegidas conservan una flora y fauna privilegiadas que atraen a numerosos visitantes cada año.
Las alternativas disponibles se adaptan a diferentes perfiles de caminantes, desde aquellos que prefieren rutas de largo recorrido hasta los que buscan paseos circulares más accesibles. Cada sendero propone una inmersión única en el patrimonio histórico, cultural y etnográfico de la región.
A través de estos caminos, los excursionistas pueden descubrir la arquitectura tradicional representativa de los municipios salmantinos, al mismo tiempo que conocen de primera mano las costumbres, fiestas y tradiciones que definen la identidad local.
Este camino natural, también conocido como ruta GR-14, atraviesa la comunidad de Castilla y León desde la sierra de Urbión en Soria hasta finalizar en el muelle salmantino de Vega Terrón. De las 42 etapas que integran el recorrido total, las diez etapas finales transcurren íntegramente por tierras salmantinas.
El itinerario conecta la localidad zamorana de Fermoselle con una sucesión de municipios de la provincia. Las poblaciones salmantinas que forman parte de esta ruta son:
En esta zona, el río Duero y sus afluentes, el Tormes y el Huebra, se encajan formando una red de formidables cañones conocidos como Las Arribes salmantinas. El paisaje mediterráneo está salpicado por llamativos saltos de agua, entre los que destacan el Pozo de los Humos y el Cachón de Camaces.
La ruta constituye una oportunidad para asomarse a miradores y picones rodeados de viñedos y olivares. Además, permite contemplar infraestructuras impresionantes como la presa de Almendra, que ostenta el récord de altura con 200 metros y una capacidad de más de 2.600 hectómetros cúbicos, y la presa de Aldeadávila de la Ribera, utilizada frecuentemente como escenario cinematográfico.
Esta propuesta consiste en un camino circular de 9,2 kilómetros que discurre por el Parque Natural de Las Batuecas - Sierra de Francia. El trazado actual integra un recorrido anterior conocido como el "Asentadero de los curas", del cual todavía perviven algunas intervenciones escultóricas originales.
La ruta atraviesa tres municipios que destacan por su valioso patrimonio arquitectónico. San Martín del Castañar ofrece un hermoso conjunto histórico artístico situado en un promontorio, con un castillo que acoge el centro de interpretación de la Reserva de la Biosfera. Sequeros, ubicado a 950 metros de altitud, es conocido como el "Mirador de la Sierra". Por su parte, Las Casas del Conde cuenta con un microclima que lo convierte en el primer pueblo de la zona donde florecen los cerezos.
El principal atractivo de este sendero son las obras de arte instaladas en plena naturaleza, que invitan al paseante a mirar el paisaje desde otra perspectiva. Las piezas que se pueden disfrutar durante el recorrido incluyen:
En el entorno del municipio de Linares de Riofrío se encuentra La Honfría, un espacio natural que alberga un sendero circular de aproximadamente siete kilómetros. Esta ruta es apta para el gran público y se adentra en un nutrido bosque compuesto por diversas especies vegetales.
La riqueza botánica del paraje incluye castaños centenarios, acebos, avellanos, cerezos silvestres, saúcos y rebollos. El camino está salpicado de manantiales que brotan de la sierra, conocidos por sus aguas salutíferas, entre los que destaca la fuente bautizada como La Morana.
Cerca del inicio de la ruta se conservan varios hornos de cal morena, donde antiguamente se cocían piedras durante días para obtener material de construcción. Este oficio tradicional dio nombre a la subcomarca de La Calería, situada en la falda norte de Las Quilamas.
El misterio de estos parajes atrajo a la industria cinematográfica en 1979, cuando se rodaron varias escenas de la película "El nido", dirigida por Jaime de Armiñán y considerada una obra destacada del cine español.
Para completar la visita, Linares de Riofrío ofrece una rica oferta gastronómica con aromas serranos. Los visitantes pueden degustar platos tradicionales como las patatas revolconas o meneás, carnes exquisitas, setas de temporada, el típico hornazo y el bollo maimón, además de sus reconocidas fresas, que históricamente fueron un cultivo distinguido en la localidad.