La Congregación de Jesús Nazareno afronta el Viernes Santo con un notable aumento de hermanos y una asistencia masiva a sus cultos previos. La cofradía salmantina, que mantiene su recorrido tradicional desde San Julián, estrenará nuevas molduras en el paso del Santo Entierro si el tiempo lo permite.
Para la Ilustre y Venerable Congregación de N.P. Jesús Nazareno y Santo Entierro, la inminente llegada de los días centrales de la Pasión se vive con especial intensidad. El trabajo de todo el año cristaliza ahora en los preparativos finales de una de las cofradías con mayor arraigo en la ciudad.
El hermano mayor de la congregación, Antonio José Caballo Lorenzo, hace un balance muy positivo del momento actual que atraviesa la institución. Según explica, la hermandad se encuentra "muy viva" gracias al esfuerzo y compromiso constante de todos sus integrantes.
Esta vitalidad se ha reflejado recientemente en los actos previos a la Semana Santa. Un claro ejemplo ha sido la celebración del Besapié a Nuestro Padre Jesús Nazareno, un culto que logró reunir a más de 3.000 personas en la céntrica iglesia de San Julián y Santa Basilisa.
A pesar de contar con más de tres siglos de historia, la cofradía experimenta una etapa de notable expansión. El hermano mayor asegura que el crecimiento en estos últimos años ha sido "muy exponencial", despertando el interés de numerosos salmantinos por unirse a sus filas.
De cara a la procesión de este Viernes Santo, la hermandad mantiene su horario y recorrido habituales. La salida está programada a las 18:00 horas, con la previsión de incorporarse al recorrido conjunto de las cuatro cofradías de la jornada en torno a las 20:20 horas.
En el apartado de estrenos, la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno lucirá una nueva camisa donada por una hermana. Por su parte, el paso del Santo Entierro espera poder estrenar en la calle "las molduras, respiraderos y hachones", siempre que la meteorología sea favorable.
La congregación se distingue por mantener intactas sus raíces históricas. Su vestimenta es el hábito más antiguo de la Semana Santa de Salamanca, una túnica que apenas ha sufrido modificaciones desde su fundación y que, según la tradición, servirá como mortaja para los cofrades.
En la calle, la hermandad transmite una profunda seriedad, sobriedad y mesura. Los hermanos de fila procesionan con la cruz al hombro, arrastrando la cola, con el cíngulo al cuello y portando una corona de espinas, lo que conforma el sentir propio de la institución.
El caminar de los pasos también forma parte de esta identidad única. El Nazareno avanza con un compás de piernas muy abierto y un característico movimiento marcado por el cordón del sayón delantero, una forma de vivir la fe "de la manera más castellana", tal como detalla Antonio. En contraste, el conjunto escultórico del Santo Entierro, que representa a Nicodemo y José de Arimatea portando a Cristo hacia el sepulcro, avanza con un caminar mucho más serio y sin alardes.
El apartado musical volverá a ser fundamental durante el desfile procesional. El hermano mayor destaca la relación fraternal que mantienen con las formaciones que les acompañan cada año por las calles de la capital tormesina. Tras la talla de Jesús Nazareno caminará la Banda de Música Ciudad del Tormes. Por su parte, el paso del Santo Entierro contará, por decimotercer año consecutivo, con los sones de la Agrupación Musical María Santísima de la Estrella.
Antes de la inminente salida procesional, Antonio José Caballo Lorenzo ha querido agradecer la lealtad y el compromiso de todos los cofrades. "Su compromiso para con la Congregación es el reflejo de la vida de esta", subraya el máximo responsable de la hermandad.
Asimismo, la Junta de Gobierno anima a los hermanos a seguir aportando ideas, inquietudes y sugerencias. El objetivo compartido es, mediante el trabajo conjunto, "llevar a N.P. Jesús Nazareno y a el Santo Entierro a cotas más altas".
Horario: 18:00 h. Iglesia de San Julián y Santa Basilisa. Duración aproximada: 5 horas.
Recorrido: Iglesia de San Julián y Santa Basilisa, calle Obispo Jarrín, plaza del Mercado, plaza del Poeta Iglesias, plaza Mayor (entrada por plaza Poeta Iglesias, vuelta completa a la plaza y salida por arco de calle Prior), calle Prior, plaza de Monterrey, calle de la Compañía, Rúa Antigua, calle Francisco Vitoria, plaza de Anaya, Rúa Mayor, calle Quintana, plaza del Poeta Iglesias, plaza del Mercado, calle Obispo Jarrín, iglesia de San Julián y Santa Basilisa.
Pasos: Jesús en la calle de la Amargura (José de Larra Churriguera, 1716) y Santo Entierro (Francisco González Macías, 1942).