Cientos de fieles acompañan a la hermandad en su solemne estación de penitencia por el centro histórico de la ciudad
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado y Nuestra Señora de las Lágrimas ha realizado este Miércoles Santo su tradicional recorrido por el centro histórico de Salamanca. La Pasión de Cristo se hace presente en una jornada donde el sufrimiento de la talla principal se entrelaza con un mensaje de esperanza para los fieles congregados.
La salida desde la iglesia del Espíritu Santo (Clerecía) se ha producido ante la mirada de cientos de personas que aguardaban el inicio de este acto de fe. El silencio y el respeto han sido los protagonistas en los primeros compases de una marcha que destaca por su carácter sentimental y solemne.
Los hermanos, en un acto de profunda penitencia, acompañan a sus imágenes titulares a través del casco histórico. La emoción se palpa en el ambiente durante este Miércoles Santo, consolidando esta cita como uno de los momentos más esperados de la Semana Santa local.
El desfile procesional cuenta con dos obras de gran valor artístico y devocional. Por un lado, el paso de Nuestro Padre Jesús Flagelado, una talla esculpida por Luis Salvador Carmona en el año 1760 que representa el sufrimiento de Cristo. Por otro, la imagen de Nuestra Señora de las Lágrimas, obra realizada por José Miguel Sánchez Peña en 1977.
Como marca la tradición, los pasos han caminado a los sones de dos formaciones históricas en la Semana Santa salmantina. La Agrupación Musical Virgen Vega y la Banda de Música de Alba de Tormes son las encargadas de poner la nota musical a la procesión, acompañando el avance de las imágenes por las calles de la ciudad.
La procesión, con una duración aproximada de tres horas, transita por algunos de los enclaves más emblemáticos de Salamanca: desde la iglesia del Espíritu Santo (Clerecía) ha continuado por la plaza de San Isidro, la calle Libreros, la calle Calderón de la Barca, la calle Benedicto XVI, la Rúa Antigua, la Rúa Mayor, la calle Quintana y Poeta Iglesias hasta adentrarse en la Plaza Mayor. El tramo final del recorrido discurre por la calle Prior, la plaza de Monterrey y la calle de la Compañía, para regresar de nuevo a la plaza de San Isidro y concluir en su punto de origen, la iglesia de la Clerecía.
FOTOS: DAVID SAÑUDO
VÍDEOS: DAVID SAÑUDO Y ROSA M. GARCÍA