El vehículo, cedido por Renault España, representa una época clave en la evolución técnica y reglamentaria de los rallyes internacionales
El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca (MHAS) ha seleccionado como pieza del mes de abril el Renault Clio Super 1600 del año 2002. Este vehículo, perteneciente a la colección de Renault España, representa un momento clave en la evolución de las competiciones internacionales de rallyes y el cambio reglamentario impulsado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
La unidad expuesta, que luce una llamativa carrocería amarilla y negra con el dorsal número 1 y la matrícula española 1883 CFV, permite a los visitantes acercarse a una etapa decisiva del automovilismo. El modelo simboliza el auge de una categoría pensada específicamente para fomentar la igualdad mecánica y potenciar a los jóvenes talentos.
A principios de los años 2000, los vehículos conocidos como Kit Car habían alcanzado un nivel de prestaciones sobre asfalto que rivalizaba directamente con los World Rally Cars. Esta situación, que los alejaba de su propósito inicial, llevó a la FIA a imponer nuevas limitaciones para controlar los costes y equilibrar la competición.
Como respuesta, en el año 2000 nació la categoría Super 1600, heredera directa de la Fórmula 3 previa y del Grupo A. La nueva reglamentación mantenía similitudes con los Kit Car de dos litros, pero introducía restricciones fundamentales: la cilindrada quedaba limitada a 1,6 litros y el cambio secuencial no podía superar las seis relaciones.
El Renault Clio S1600 fue homologado en marzo de 2002 con el objetivo de competir al máximo nivel. Aunque derivaba del Renault Clio 1600 de 16 válvulas y 110 CV de serie, el modelo de competición fue profundamente modificado hasta elevar su potencia a los 225 CV.
Para optimizar su rendimiento en los tramos más exigentes, los ingenieros incorporaron mejoras sustanciales en el chasis y las prestaciones, destacando la instalación de frenos AP de seis pistones y un avanzado cambio secuencial.
La categoría reunió pronto a numerosos fabricantes, celebrando su primer campeonato mundial en 2001, que un año después pasaría a denominarse Junior World Rally Championship (orientado a menores de 27 años). Tras una temporada de desarrollo, el Clio S1600 alcanzó la gloria internacional con los campeonatos logrados por Brice Tirabasi en 2003 y Patrik Sandell en 2006.
Paralelamente, la marca apostó por el Campeonato de España de Rallyes de Asfalto. En el panorama nacional, pilotos como Jesús Puras y Alberto Hevia lograron destacados resultados al volante de este modelo, incluyendo la consecución del título nacional en la temporada 2004.