Iguales denuncia la pasividad ciudadana y advierte de que estos ataques "hace unos años eran impensables"
Salamanca se moviliza este miércoles en la plaza del Liceo para condenar el ataque físico sufrido por un vecino durante la madrugada del domingo. Las asociaciones en defensa de la diversidad advierten de que la proliferación de mensajes radicales está validando la violencia en las calles y lamentan la falta de intervención de los testigos durante el suceso.
Tras la agresión homófoba sufrida por Jesús Ortega en las calles de la capital tormesina, la asociación Iguales Salamanca ha alzado la voz para advertir sobre un cambio de tendencia preocupante. El secretario de la entidad, Oliver Marcos, ha confirmado que la víctima, un residente local y no un turista de paso, se encuentra "bastante calmado" a nivel psicológico tras el suceso.
Para el colectivo, este suceso supone un retroceso alarmante en una capital históricamente segura. "Salamanca ha sido una ciudad bastante tranquila, bastante diversa, con una influencia por la universidad y nadie pensaría que un día al salir de fiesta puede haber una agresión a un chico por el hecho de haberle visto con otro chico", ha reflexionado el secretario de Iguales, reconociendo que este tipo de situaciones "hace unos años eran impensables".
Las lesiones físicas, aunque muy visuales por tratarse de una brecha en la ceja que sangró abundantemente, no revisten gravedad. Tras el ataque, el joven acudió a urgencias para solicitar el parte médico y, posteriormente, se personó en la comisaría de la Policía Nacional para interponer la correspondiente denuncia, tal y como ha confirmado Oliver Marcos.
El detonante se produjo en un establecimiento de ocio nocturno, donde la víctima se encontraba con otro chico y comenzó a recibir insultos. Al abandonar el local para dirigirse a su domicilio, los agresores le persiguieron y consumaron el ataque físico.
Para el representante de Iguales, este ataque no es un hecho aislado. Marcos vincula esta situación con el auge de formaciones políticas con ideas radicales y de extrema derecha que están obteniendo representación en parlamentos autonómicos y ayuntamientos. "Llevan ya bastantes años proliferando una serie de discursos basados en el odio, en el señalamiento y en los prejuicios", ha explicado.
Advierte de que la sociedad está asimilando como válidas posturas que atentan contra los derechos humanos. "Estamos en un momento social en el que la violencia de género no existe, en el que la inmigración tiene la culpa de todo, en el que hay que quitar derechos al colectivo porque nos está perjudicando al resto", ha enumerado Marcos, señalando estas agresiones físicas como "las consecuencias de todas estas cosas".
Según su análisis, estos mensajes calan en la sociedad y validan las agresiones. El portavoz lamenta que si alguien insulta en un bar y nadie dice nada, es porque socialmente está bien visto. En este sentido, ha calificado de "llamativo" que nadie intercediera para detener los golpes durante el ataque en la calle, apelando al civismo ciudadano.
La entidad también ha denunciado la instrumentalización del suceso en redes sociales. Todo comenzó cuando Jesús denunció la agresión a través de un vídeo en sus perfiles públicos, donde se apreciaba la brecha en la ceja. A raíz de esa publicación, numerosos usuarios intentaron atribuir falsamente el ataque a personas de origen extranjero o de etnia gitana.
Oliver Marcos ha aclarado que el propio agredido confirmó que los atacantes eran españoles, lamentando que se aproveche una agresión homófoba para difundir mensajes racistas.
Además ha recordado que la violencia contra el colectivo repunta en toda la comunidad. Como ejemplo, ha citado el caso de Bianca, una joven trans que sufrió una brutal paliza en un baño de León hace apenas una semana, agresión por la que casi pierde la visión de un ojo.
A pesar de estos sucesos, desde Iguales Salamanca recuerdan que existe una importante infradenuncia. Muchas víctimas deciden no acudir a las autoridades por vergüenza o por considerar que los hechos no son suficientemente graves.
Ante la gravedad de los hechos, Podemos Salamanca ha emitido un comunicado para mostrar su más firme condena por esta agresión perpetrada al grito de "maricón". La formación morada considera que es un hecho grave que atenta contra la dignidad y la libertad de las personas, por lo que debe ser abordado como un posible delito de odio.
El partido ha trasladado todo su apoyo y solidaridad a la persona agredida, recalcando que nadie debería sufrir violencia o discriminación por su orientación sexual o identidad. "Estos hechos forman parte de una realidad preocupante que exige una respuesta colectiva, institucional y social. ¡No son hechos aislados!", han manifestado desde la organización.
Desde Podemos Salamanca exigen que se investigue lo sucedido, se garantice la protección de la víctima y se depuren todas las responsabilidades. Asimismo, consideran imprescindible reforzar las políticas públicas de prevención, la educación en diversidad y la lucha contra los discursos de odio, reafirmando su compromiso firme con una ciudad libre de LGTBIfobia para que todas las personas puedan vivir con igualdad.
Para dar respuesta a esta agresión y visibilizar otras situaciones de discriminación, la organización Juventud Unida Salamanca ha convocado una concentración de repulsa que tendrá lugar este miércoles, 1 de abril, a las 20:00 h en la plaza del Liceo.
El secretario de Iguales, Oliver Marcos, ha explicado que el objetivo es poner un "altavoz" ante este ataque y otras agresiones silenciadas. Aunque la iniciativa parte de Juventud Unida, Marcos ha subrayado que se ha avisado a todos los colectivos para que sea una protesta unitaria. "Esperemos que vaya mucha gente, porque ese es el mensaje que se lanza: ante este tipo de situaciones no nos quedamos al margen", ha destacado.
Por su parte, desde Podemos Salamanca han animado a la ciudadanía a no permanecer indiferente y a implicarse activamente acudiendo a la protesta para reivindicar la construcción de una sociedad más justa y mostrar un rechazo frontal a la intolerancia.
