El fuego activó además la alarma en varias calles al salir fuego de las alcantarillas al derramarse combustible de la nave
Un incendio declarado en la madrugada de este viernes de Dolores ha destruido una nave en la calle Arroyuelo de Saelices el Chico, en cuyo interior se encontraban tres vehículos —un camión, un todoterreno y un turismo—, además de dos tablaos del Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo de un conocido montador mirobrigense y abundante material combustible.
El fuego se originó en torno a las tres y media de la madrugada por causas que aún se investigan. La alerta se produjo de manera tan insólita como el propio suceso: los ladridos persistentes de varios perros despertaron a una vecina, que al asomarse comprobó cómo los estruendos y las llamas que salían de una nave cercana se acompañaban de un fenómeno poco habitual. El combustible derramado, ya en combustión, corría por la calle como un reguero de fuego y alcanzaba el alcantarillado, del que brotaban llamas en distintos puntos, generando una escena que algunos testigos describen como cercana a la de un paisaje volcánico.
En el interior de la nave se almacenaban más de mil litros de carburantes —gasóleo, gasolina y aceites de motor— en cubas homologadas, lo que favoreció la propagación del incendio. El propietario utiliza este material en su actividad vinculada a la corta de leña en el monte. A ello se sumaban las maderas destinadas a la construcción de dos tablaos del Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo, que permanecían allí guardadas durante el año tras la celebración de las carnestolendas.
El derrame de combustible provocó que este discurriera por la vía pública en llamas y penetrara en la red de alcantarillado, saliendo de nuevo al exterior por las bocas de desagüe. Esta circunstancia puso en riesgo a varios vehículos estacionados en las inmediaciones, que estuvieron a punto de verse afectados por el fuego.
En el operativo intervinieron efectivos de la Guardia Civil, incluido el Seprona, que actuaron para controlar el cauce por el que habitualmente discurren las aguas pluviales, esa noche convertido en un canal de combustible en llamas. Como medida de contención, se instalaron filtros de arena en la calle para frenar el vertido.
Por el momento no se han evaluado de forma precisa los posibles daños en el entorno fluvial, si bien las primeras estimaciones apuntan a que no serían de gravedad.
En las labores de extinción participaron tres dotaciones de bomberos de la Diputación de Salamanca, desplazadas desde Lumbrales y Ciudad Rodrigo. El incendio quedó finalmente sofocado sin que se registraran daños personales.