La propuesta destacó por su carácter solemne y su cuidada puesta en escena, combinando tradición religiosa y sensibilidad artística.
La Iglesia de Santa María Magdalena se convirtió este jueves en escenario de recogimiento y expresión artística con la celebración de un Vía Crucis en formato de concierto coral, organizado por los Padres Carmelitas Descalzos.
El acto, que dio comienzo a las 18:30 horas en el templo situado en la calle Zamora 59, reunió a numerosos fieles y amantes de la música sacra, que quisieron acompañar este recorrido espiritual a través de la interpretación musical. La propuesta destacó por su carácter solemne y su cuidada puesta en escena, combinando tradición religiosa y sensibilidad artística.
La Coral Salmantina fue la encargada de dar vida a las distintas estaciones del Vía Crucis, en una interpretación que logró conmover al público asistente. Bajo la dirección de Samuel Maíllo, quien también estuvo al órgano, el conjunto ofreció un repertorio de gran intensidad expresiva, inspirado en la obra del compositor Franz Liszt (1811–1886), figura clave del romanticismo musical.
El concierto permitió a los asistentes vivir una experiencia introspectiva, en la que música y espiritualidad se entrelazaron para recrear la pasión de Cristo desde una perspectiva artística. La elección del repertorio y la interpretación coral contribuyeron a crear una atmósfera de profundo recogimiento, especialmente significativa en el contexto de la Cuaresma.
Desde la organización se ha valorado muy positivamente la acogida del evento, que llenó gran parte del aforo del templo. Este tipo de iniciativas refuerzan el papel de la música como vehículo de transmisión cultural y espiritual, acercando el patrimonio religioso a públicos diversos.
El Vía Crucis coral se consolida así como una propuesta destacada dentro de la agenda cultural y religiosa de Salamanca, aunando tradición, arte y comunidad en un mismo espacio.