La Comunidad de Regantes de la Margen Izquierda del Águeda ha celebrado su asamblea anual para organizar la nueva campaña de riego. Durante la sesión, se ha fijado la cuota general en 69,80 euros por hectárea y se ha advertido de la imposición de sanciones a los comuneros que no mantengan limpias las acequias. Además, se ha confirmado el inicio de las obras de mejora en las infraestructuras hídricas tras el parón provocado por las lluvias.
La Comunidad de Regantes de la Margen Izquierda del Águeda establece las directrices para la próxima temporada agrícola. La directiva avisa a los comuneros sobre la obligación de mantener las infraestructuras despejadas y respetar los turnos de agua, al tiempo que confirma la actualización de las tarifas anuales para todos los propietarios.
La entidad celebró este pasado domingo su Junta General Ordinaria, un encuentro fundamental para organizar la inminente campaña de riego. Durante la sesión, los asistentes abordaron un orden del día compuesto por cinco puntos clave para el funcionamiento de la institución.
Entre los asuntos tratados, destacó la presentación del estado de las cuentas y el informe detallado sobre las actividades recientes de la directiva. Asimismo, se analizó la situación actual de las infraestructuras hídricas que dan servicio a los terrenos de la zona.
La asamblea también sirvió para confirmar el inicio de las obras de mejora presupuestadas. Estas intervenciones habían sufrido retrasos durante las últimas semanas debido a las abundantes lluvias registradas en la comarca, pero ya han comenzado a ejecutarse sobre el terreno.
La presidenta de la comunidad advirtió de forma tajante sobre el mantenimiento de las infraestructuras. Los comuneros tienen la obligación estricta de tener las acequias limpias, desbrozadas y arregladas antes de que comience oficialmente el periodo de riego.
Además, se hizo especial hincapié en la necesidad de respetar los turnos, el tiempo y los días de agua asignados a cada parcela. La directiva prohíbe terminantemente la colocación de obstáculos como tablas, piedras o sacos en el recorrido del agua para alterar su cauce natural.
Para garantizar el cumplimiento de estas directrices, la entidad ha avisado de que se procederá a imponer sanciones a todos aquellos usuarios que no respeten la normativa establecida o perjudiquen el riego del resto de vecinos.
En el apartado económico, la asamblea recordó la modificación de las tarifas que ya había sido aprobada en una sesión anterior. Para este año, la derrama experimenta una pequeña subida para adaptarse a las necesidades de mantenimiento de la comunidad.
La cuota general ha quedado fijada en 69,80 euros por hectárea. Esta cantidad será la que deban abonar los propietarios de las explotaciones agrícolas de mayor tamaño que se benefician del agua del río Águeda.
Por su parte, se ha establecido un mínimo de cobranza de 18,11 euros. Esta tarifa reducida está destinada específicamente a los terrenos de recreo o parcelas pequeñas cuya extensión total no alcance la hectárea.
La reunión ordinaria se desarrolló siguiendo los cinco puntos fundamentales previstos en la convocatoria oficial para la jornada dominical: