La empresa Majorel ha formalizado su tercer ERE en Salamanca, afectando a 138 trabajadores, de los cuales 67 corresponden a despidos forzosos y 71 a salidas voluntarias
Se formaliza el ERE de Majorel en Salamanca sin la firma de los sindicatos. La compañía de atención al cliente ejecuta así su tercer expediente de regulación de empleo en la capital del Tormes, una medida que supone la salida definitiva de decenas de profesionales del centro de trabajo local mediante notificaciones telemáticas.
El proceso se ha cerrado con 138 personas afectadas en la delegación salmantina. Según ha confirmado la responsable de Acción Sindical de UGT en la empresa, Eider Arriaga, a SALAMANCArtv AL DÍA esta cifra se divide entre 71 trabajadores que se han acogido de forma voluntaria y 67 que han sufrido un despido forzoso.
La representación de los trabajadores decidió no firmar el acuerdo al considerar que la dirección no ha demostrado las causas que justifiquen esta drástica reducción de plantilla. Esta falta de consenso ha derivado en la aplicación de unas condiciones de salida mínimas para los empleados que no deseaban abandonar su puesto.
La jornada en la que se han comunicado los ceses ha estado marcada por la tensión. "La mañana ha sido un poquito dura", ha reconocido Arriaga al relatar cómo se han vivido las notificaciones en la plataforma, señalando que la empresa ha optado por un enfoque diferente a procesos anteriores.
Mientras que en el pasado se aplicaba el criterio de antigüedad para proteger a los veteranos, en esta ocasión el concepto utilizado ha sido el departamento. "El departamento que ellos sabían que iba a desaparecer es el que ha sido despedido, no tiene que ver con la antigüedad", ha explicado la representante sindical.
Esta decisión ha provocado situaciones especialmente dramáticas entre la plantilla. "Tenemos compañeras de 23 años de antigüedad que se van a la calle con 20 días por 12 meses, porque al final, como no se ha firmado, a los forzosos les dan esa indemnización", ha lamentado Arriaga.
Desde el sindicato consideran que la dirección se ha portado mal y ha mantenido una "actitud de revancha" por la falta de acuerdo. No obstante, los representantes de los trabajadores matizan que estas acciones se encuentran dentro de la legalidad vigente al aplicar las condiciones mínimas estipuladas.
La comunicación oficial de los despidos se ha realizado a través de un correo electrónico certificado o 'buro mail'. A lo largo de la mañana, los responsables de área han intentado avisar verbalmente a los afectados antes de que recibieran la notificación, que ha llegado a la práctica totalidad de la lista sobre las 15:30 horas.
Los plazos de ejecución han variado significativamente según el área de trabajo ya que a algunos voluntarios de algunos departamentos se les ha comunicado el cese de forma inmediata, mientras que a otros trabajadores se les ha notificado que su despido se hará efectivo el próximo 10 de abril.
Ante este escenario, los representantes de los trabajadores han iniciado una estrategia legal en dos frentes. En primer lugar, han recomendado a todos los afectados forzosos que presenten denuncias individuales, haciendo especial hincapié en aquellas personas que cuentan con reducciones de jornada por conciliación familiar.
En segundo lugar, han confirmado la presentación de una impugnación conjunta. "Se va a hacer una denuncia colectiva por parte de toda la representación sindical, tanto de los cinco sindicatos de Salamanca como el sindicato que estaba en la mesa de negociación por parte de Zaragoza", ha detallado Arriaga.
El objetivo de esta acción conjunta es impugnar el proceso en su totalidad. "La denuncia va por parte de todos los sindicatos en base a que las bases de este ERE nunca han sido bien justificadas y no han podido demostrar que de verdad fuera necesario", ha concluido la responsable sindical.
Los representantes de los trabajadores mantienen la esperanza de que la justicia les dé la razón, ya que consideran que la recolocación de la plantilla era real y posible, pero la empresa ha rechazado explorar esa vía alternativa a los despidos.