Los vecinos se reúnen este fin de semana para revivir el chamuscado, despiece y la elaboración de guisos típicos
Peralejos de Abajo revive con una nueva edición de su Matanza Tradicional, una de las costumbres más arraigadas de la provincia salmantina con una jornada festiva y gastronómica. El evento congregabva ayer sábado a numerosos vecinos a las puertas del salón municipal para participar en las labores matanceras que transforman el cochino en los apreciados productos de despensa, manteniendo vivo el legado cultural de la comarca de Vitigudino.
Las actividades arrancaban ayer sábado con el proceso tradicional de la matanza, un rito que marca el calendario de los pueblos salmantinos llegado el invierno y que comienza con el desayuno tradiconal a base de perrunillas y aguardiente para sacar el frío de las entrañas. Tras el sacrificio previo del animal, la jornada festiva comenzó con la llegada del cochino a las puertas del salón de Peralejos de Abajo, epicentro de la celebración vecinal.
Los matarifes, entre elllos el alcalde Alfonso Castilla, con cuchillo en mano, además de colaboradores expertos, procedían de inmediato al chamuscado y limpieza del animal. Esta labor, que requiere pericia y un conocimiento transmitido entre generaciones, captó la atención de los asistentes que se dieron cita para presenciar el meticuloso trabajo manual al aire libre. A continuación, se llevó a cabo el despiece de la canal, separando cuidadosamente las diferentes piezas del cerdo. De forma paralela a estas tareas, varios vecinos se encargaron de preparar los guisos tradicionales que servirían como comida y cena de hermandad para todos los presentes.
El desarrollo de la matanza en Peralejos de Abajo sigue fielmente los pasos heredados de antaño. Las labores principales desarrolladas durante la mañana incluyeron el chamuscado tradicional para eliminar el pelo, el Lavado exhaustivo y raspado manual del cuero, la apertura y extracción cuidadosa de las vísceras; y, por últim el despiece minucioso para clasificar jamones, paletas, lomos y carnes destinadas a la elaboración de embutidos.
La oferta gastronómica se ha convertido en uno de los grandes atractivos de esta cita invernal. Los cocineros voluntarios han elaborado un completo menú compuesto por paella, chichas, hígado y las clásicas patatas con espinazo, además de lomo y manto.
Esta contundente propuesta culinaria sirvió para reponer fuerzas durante la comida y la cena del sábado, degustaciones que se repetirán este domingo para clausurar el fin de semana festivo con el mismo sabor tradicional.
Más allá del trabajo cárnico y la gastronomía, la programación del Ayuntamiento ha incluido también alternativas de ocio para amenizar la sobremesa. Entre la comida y la cena, los asistentes han podido disfrutar de una disco móvil que ha puesto la nota musical a la celebración.
El alcalde de Peralejos de Abajo, Alfonso Castilla, ha destacado el éxito de convocatoria de esta edición. El regidor municipal ha señalado que el evento supone "un día de hermandad, convivencia intergeneracional y buen ambiente" para todos los habitantes de la comarca.