Se han identificado varios puntos en el municipio donde se aplicará el control poblacional y sanitario. El reglamento establece normas estrictas para la alimentación, permitida solo a cuidadores autorizados con pienso seco, y prohíbe el sacrificio o abandono de los animales.
El Ayuntamiento de Alba de Tormes ha establecido un protocolo detallado para la gestión ética y sanitaria de las colonias felinas del municipio. A través de un programa municipal aprobado por Resolución de Alcaldía, el Consistorio regula el control poblacional de los gatos callejeros mediante la implementación del método CER (Captura-Esterilización-Retorno), reconocido en el documento como el "único método que ha demostrado ser eficaz" para controlar el crecimiento de estos grupos y mejorar la convivencia vecinal.
El programa, que tiene una vigencia indefinida, busca dar solución a los problemas ocasionados por el aumento descontrolado de las colonias, garantizando al mismo tiempo el bienestar animal y la salubridad pública. Según la normativa municipal, una colonia controlada se define como un grupo de gatos esterilizados quirúrgicamente que conviven en un espacio público y son supervisados sanitariamente.
Mapa de las colonias en Alba de Tormes
El Ayuntamiento ha realizado una primera identificación de las zonas donde se asientan estos animales. Hasta el momento de la redacción del programa, se han localizado varios puntos específicos (codificados del CF-01 al CF-10), aunque el documento reconoce que se trabaja en la detección de más grupos. Las ubicaciones confirmadas incluyen:
El método CER: Esterilización y marcaje
El protocolo estipula un proceso riguroso que comienza con la captura mediante jaulas trampa por personal autorizado, minimizando el estrés del animal. Una vez capturados, los gatos son trasladados a centros veterinarios para su revisión. Si el animal está sano, se procede a su esterilización quirúrgica para evitar la capacidad reproductora.
Para facilitar la identificación visual de los animales ya tratados, el programa establece que se les identifica con micro chip, creando un pasaporte con un nombre y se les desparasita. Además, el proceso sanitario incluye la vacunación y la desparasitación interna y externa antes de devolver al animal a su territorio original, generalmente en un plazo máximo de 24 horas.
Alimentación y figura del cuidador
La gestión diaria de las colonias recae sobre las personas cuidadoras autorizadas, quienes deben poseer un carnet identificativo expedido por el Ayuntamiento. Estas personas voluntarias asumen el compromiso de alimentar a los animales y mantener la limpieza de la zona.
El reglamento es estricto respecto a la alimentación para evitar problemas de salubridad:
Prohibiciones y obligaciones ciudadanas
El programa municipal, alineado con la Ley 7/2023 de protección animal, establece una serie de prohibiciones claras. Entre ellas, destaca la prohibición del sacrificio de gatos (salvo por motivos sanitarios certificados por un veterinario), el confinamiento de gatos no socializados y el abandono. Asimismo, se prohíbe la retirada o reubicación de los gatos de su colonia, salvo excepciones muy específicas relacionadas con la incompatibilidad con la biodiversidad o riesgos para la salud, y siempre bajo supervisión técnica.
Por su parte, los ciudadanos tienen la obligación de respetar la integridad de los gatos y las instalaciones de comida y refugio. Además, los propietarios de perros deben adoptar las medidas necesarias para evitar que sus mascotas pongan en riesgo a las colonias felinas.