El equipo infantil del Alba de Tormes CF, formado por jugadores de primer y segundo año, avanza en su primera experiencia conjunta en fútbol 11 con trabajo, implicación y una evolución constante durante la temporada
El Infantil del Alba de Tormes CF está viviendo una temporada de crecimiento marcada por el esfuerzo colectivo y la adaptación al fútbol 11. Con un grupo numeroso y comprometido desde el primer día, el equipo continúa avanzando en una categoría exigente donde el aprendizaje y la evolución del grupo son la base del proyecto.
La plantilla está formada por Marc Barbero, Javier Caballo, Nicolás Fraile, Axel Gallardo, Nathaniel González, Jesús González, Marcos González, Alonso González, Rubén González, Adrián Herraez, Alejandro Jaén, Steban Modon, Lucas Muñoz, Alexander Padilla, Maury Ramos, Kevin Sánchez, Alejandro San Cecilio y Rubén Sanz. El cuerpo técnico lo componen Rubén, entrenador principal, y Nicasio, como ayudante.
El equipo cuenta con 18 jugadores, repartidos a partes iguales entre futbolistas de primer y segundo año de categoría. Desde el cuerpo técnico destacan la actitud del grupo desde el inicio: “Es un grupo muy implicado desde el primer día”, señalan.
Uno de los principales retos ha sido la adaptación al fútbol 11, especialmente para los jugadores de primer año que venían de fútbol 7. Sin embargo, el proceso ha sido rápido: “Intentamos que tanto física como tácticamente vayan cogiendo los automatismos del fútbol 11, que es diferente sobre todo para los de primer año, pero la verdad es que todos se han adaptado enseguida”.
La metodología de entrenamiento se estructura en dos grandes bloques. “Iniciamos cada sesión con una fase de preparación física, que es un pilar fundamental tanto para el rendimiento como para la prevención de lesiones”, explican los entrenadores.
Posteriormente, el trabajo se centra en el balón y en la comprensión del juego. “A través de ejercicios de posicionamiento, pizarra táctica, oleadas de ataque y defensa y partidos en espacios reducidos buscamos automatizar movimientos y estrategias”, detallan. El objetivo es que el trabajo semanal tenga continuidad en la competición: “Queremos que cada concepto trabajado se vea reflejado con precisión en el partido semanal”.
Aunque al inicio del curso el equipo no se marcó objetivos ambiciosos, el rendimiento está siendo positivo. “A estas alturas de la temporada nos encontramos en la zona media de la tabla”, explican. Con la permanencia en Segunda prácticamente asegurada, el grupo mira ahora un poco más arriba: “Nuestro propósito hasta final de temporada es trabajar para escalar posiciones”.
El cuerpo técnico considera que el esfuerzo del grupo merece esa recompensa. “Creemos firmemente que, por el esfuerzo demostrado, los niños merecen finalizar en una posición más alta, un reto que vemos totalmente posible”, señalan.
Más allá del aspecto deportivo, Rubén y Nicasio insisten en la importancia de la formación personal. “Queremos que aprendan a desenvolverse en este deporte, pero sobre todo que integren valores innegociables como el respeto hacia los compañeros, la deportividad ante el rival y también frente a los aficionados”.
Para cerrar, el cuerpo técnico quiso agradecer el apoyo que rodea al equipo: “Queremos dar las gracias a padres, madres y familiares por la confianza depositada en nosotros, así como a los directivos y coordinadores de este grandísimo club”.