Repuntan las patologías respiratorias y la provincia se mantiene con la tasa más alta de Yersiniosis de la comunidad; las paperas y la tuberculosis, en mínimos históricos, mientras la infecciones de Transmisión Sexual (ITS) siguen al alza
El Informe Epidemiológico de Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO) correspondiente al año 2024, cerrado recientemente por la Dirección General de Salud Pública, dibuja un escenario sanitario en Salamanca de contrastes marcados. Mientras la provincia logra contener enfermedades históricas como la tuberculosis o la parotiditis, se enfrenta al regreso explosivo de la tosferina y a la cronificación de las infecciones de transmisión sexual.
Los datos oficiales confirman que, tras el periodo de estabilización post-pandemia, 2024 ha sido un año de alta circulación para ciertos patógenos respiratorios y bacterianos en territorio salmantino.
El dato más llamativo del ejercicio es el comportamiento epidémico de la tosferina. Tras años de incidencia residual -con solo 2 casos notificados en 2022 y 6 en 2023-, la enfermedad ha sufrido un repunte drástico hasta alcanzar los 61 casos confirmados en la provincia (tasa de 18,62). Este incremento se enmarca en una onda epidémica regional que ha dejado casi 600 afectados en Castilla y León, impactando mayoritariamente en la población pediátrica y adolescente.
Además, en el ámbito respiratorio, no hay que perder de vista la Enfermedad Invasora por Neumococo (Streptococcus pneumoniae), que ha registrado 21 casos graves en la provincia, afectando principalmente a población senior y vulnerable.
Aunque a menudo pasa desapercibida en los titulares, la enfermedad con mayor carga asistencial en la provincia sigue siendo el Herpes Zóster. En 2024, Salamanca contabilizó 2.285 casos, lo que supone una tasa de casi 698 afectados por cada 100.000 habitantes. Esta patología, dolorosa e invalidante, continúa siendo el diagnóstico de declaración obligatoria más frecuente, afectando especialmente a los mayores de 65 años y a las mujeres.
El análisis detallado de las estadísticas sitúa a Salamanca a la cabeza de la comunidad en dos patologías específicas:
El bloque de salud sexual continúa arrojando cifras elevadas, consolidando la tendencia al alza del último lustro entre los jóvenes salmantinos. Aunque el crecimiento explosivo de 2022 parece haberse estabilizado, los números absolutos siguen siendo preocupantes:
El informe también arroja datos esperanzadores. La parotiditis (paperas) ha experimentado un descenso notable, pasando de los 47 casos de 2023 a solo 16 casos en 2024, lo que sugiere la efectividad de las coberturas vacunales.
Asimismo, la lucha contra la tuberculosis ofrece buenos resultados: la provincia ha bajado hasta los 12 casos (tasa de 3,66), situándose con una de las incidencias más bajas de toda la serie histórica reciente.
En cuanto a otras enfermedades vigiladas, la Campilobacteriosis se mantiene como la reina de las infecciones alimentarias (203 casos), mientras que en el apartado de zoonosis destacan 4 casos de Hidatidosis y la presencia testimonial de enfermedades transmitidas por garrapatas (1 caso de Lyme y 1 de Fiebre Recurrente).