El alcalde Carlos García Carbayo presenta el proyecto TRUST, una iniciativa pionera avalada por Europa que utilizará inteligencia artificial y sensores en los hogares para agilizar la valoración de la dependencia y mejorar la seguridad de los mayores.
Salamanca da un paso de gigante en la modernización de los servicios sociales con la puesta de largo del proyecto TRUST ('Respuesta Tecnológica para una Transformación Socioasistencial Única'). El alcalde de la ciudad, Carlos García Carbayo, ha presentado esta mañana ante una multitudinaria audiencia en el Centro Municipal Integrado (CMI) Julián Sánchez ‘El Charro’ esta iniciativa que promete transformar radicalmente el sistema de apoyo a las personas en situación de dependencia mediante el uso de la inteligencia artificial.
La propuesta, que ha desbordado las previsiones de asistencia con la presencia de numerosas entidades sociales y asociaciones de mayores, busca un doble objetivo: mejorar la calidad de vida de los usuarios y reducir drásticamente la carga administrativa. "Salamanca es una ciudad que cuida, que ayuda y que tiene una excepcional red de solidaridad", ha afirmado el regidor, quien ha querido rendir homenaje a las generaciones anteriores asegurando que "nuestros mayores han forjado, a base de mucho esfuerzo, de mucho trabajo, de muchísima entrega, la ciudad que hoy disfrutamos".
El corazón del proyecto reside en la instalación de sensores en los hogares desde el momento en que se solicita el reconocimiento de la dependencia. Esta tecnología permitirá monitorizar la actividad diaria para completar la valoración social y sanitaria de forma automática. Según ha detallado García Carbayo, el sistema no solo servirá para agilizar el papeleo, sino que tendrá una función preventiva crucial: "La inteligencia artificial te va a advertir: 'oiga, estamos notando que a través de los sensores que tenemos en el hogar, esta persona se está tropezando más que antes'".
La relevancia de TRUST trasciende el ámbito local. La iniciativa ha logrado un prestigio inmediato al ser seleccionada junto a otras 20 propuestas innovadoras en toda Europa, siendo uno de los dos únicos proyectos españoles premiados. "Muchas ciudades europeas van a tener su vista puesta en nuestra ciudad", ha asegurado el alcalde, destacando que este respaldo sitúa a la capital del Tormes en la vanguardia de la innovación social comunitaria.
Para materializar este ambicioso plan, el Ayuntamiento ha tejido una alianza estratégica con actores clave: la Universidad de Salamanca (USAL), que liderará el desarrollo tecnológico; la fundación ASPRODES; la Federación de Asociaciones de Mayores de Salamanca (FAMASA); la empresa Khora Urban Thinkers y la Junta de Castilla y León. Mientras la institución académica aporta el músculo investigador, FAMASA y ASPRODES garantizarán que la tecnología se adapte a las necesidades reales y capacidades de los usuarios.
El centro de operaciones de esta revolución de los cuidados se ubicará en el antiguo albergue juvenil Lazarillo de Tormes, en el barrio de Chamberí. El consistorio reconvertirá este espacio, que había perdido demanda como alojamiento, en un puntero centro de innovación y tecnología social. El fin último, en palabras del primer edil, es liberar a las familias de la burocracia para que "los cuidadores se dediquen a lo que tienen que dedicarse, a acompañar, a orientar y a cuidar".