Una capea matinal en El Registro abrió un Domingo de Piñata soleado y de temperatura primaveral
Los mirobrigenses —junto a numerosos visitantes llegados de la comarca y de más allá— bajaron el telón del Carnaval del Toro 2026 en una jornada dominical que tuvo tanto de rito festivo como de celebración comunitaria. Bajo un sol generoso, impropio aún del calendario, el Domingo de Piñata discurrió entre el bullicio, la camaradería y esa mezcla de tradición y convivencia que define el pulso social de Ciudad Rodrigo en sus días grandes.
El epílogo festivo comenzó al mediodía con una capea de tres vaquillas de los hermanos Sánchez Herrero en el paraje de 'El Registro', donde el toreo al estilo tradicional volvió a convocar a aficionados y curiosos. Fue el aperitivo simbólico de una jornada que, poco después, trasladaría su centro de gravedad al pabellón de la avenida Conde Foxá, donde la música de la charanga “Manliao” acompañó el arranque de la comida popular.
En el patio del Colegio de San Francisco, una treintena de voluntarios trabajaron desde primeras horas para elaborar cerca de 400 kilogramos de carne procedente de dos toros del Carnaval, a los que se sumaron otros 600 kilogramos de patatas repartidos en unas seis mil raciones. El reparto, de forma dádiva y ordenada, congregó a millares de personas que aguardaban su turno bajo un sol agradecido tras semanas de lluvias persistentes.
Las mesas instaladas en las pistas deportivas acogieron a familias y grupos de amigos, mientras que varios peñistas optaron por trasladar las cazuelas a las sedes festivas de la zona de Bolonia o improvisar el almuerzo al aire libre en el Picón, aprovechando la tarde luminosa.
Concluida la comida, la atención se desplazó al escenario institucional, donde el alcalde y miembros de la corporación municipal procedieron a la entrega de premios correspondientes a los concursos celebrados durante las carnestolendas: desde los certámenes de dibujo hasta los galardones de carrozas y disfraces.
En el apartado de carrozas, el primer premio —dotado con 1.230 euros— recayó en “Pagoda Niponóbriga”, propuesta de la Asociación de San Andrés con diecinueve participantes, mientras que el segundo con 1.045€. fue para “La Matanza Farinata”.
En el concurso de disfraz callejero, dentro de la categoría de grupos de nueve o más integrantes, el primer premio fue para “Fariblinders”, una recreación ambientada en los años veinte con veinticinco participantes, que se llevaron 860 euros .Le siguieron “Gran Circo Taladrón” y “Sombrereros Locos, se nos fue la cabeza…” con 525, y 295 euros respectivamente.
En la modalidad de grupos reducidos, el triunfo correspondió a “El Tren de las Brujas”, seguido de “Faribalizas on Road” y “Don Quijote de la Mancha”. El galardón al mejor disfraz individual fue para la propuesta titulada “Carnavalero busca esposa”.
La jornada continuó con la actuación del cantante Javi Fute, que aportó el tono festivo a la recta final de la tarde, y concluyó con una multitudinaria masterclass de zumba dirigida por el grupo local “Zumba Sisters”.
Sorteos, música y conversaciones prolongadas cerraron finalmente un Domingo de Piñata que, una vez más, reafirmó su carácter de jornada de convivencia colectiva: un ritual laico que pone punto final al calendario festivo, dejando tras de sí la sensación compartida de haber vivido, durante unos días, una ciudad intensamente celebrada y reconocible en su identidad más profunda.