El Cristo de la Agonía, obra de Damián Villar, ha protagonizado el Via Crucis de la Junta de Semana Santa. El acto, que recorrió el centro hasta la Catedral Vieja, estuvo presidido por el obispo José Luis Retana
La Junta de Semana Santa de Salamanca ha celebrado su tradicional Via Crucis, el acto central que marca el comienzo de la programación litúrgica y cultural de la Cuaresma en la capital del Tormes. En esta ocasión, la imagen designada para protagonizar el rezo ha sido el Cristo de la Agonía, titular de la Seráfica Hermandad de Nazarenos.
La procesión ha partido desde la iglesia del convento de las Úrsulas, sede canónica de la cofradía, para adentrarse en un itinerario de recogimiento por el centro de la ciudad. La talla, una obra destacada de la imaginería procesional salmantina realizada por Damián Villar en el año 1959, ha sido el foco de atención de los fieles y cofrades que se han congregado para acompañar el traslado.
El cortejo ha completado su recorrido hasta llegar a la S.I.B. Catedral Vieja, lugar donde se ha llevado a cabo el rezo de las estaciones del Via Crucis. El acto ha estado presidido por el obispo de la diócesis, Mons. José Luis Retana, quien ha dirigido la oración comunitaria en este primer gran evento cofrade del tiempo cuaresmal.
Tras finalizar el acto penitencial en el templo mayor, la comitiva ha emprendido el camino de regreso hacia el convento de las Úrsulas, completando así el traslado de la imagen del Crucificado.
El ambiente de solemnidad ha estado marcado por el apartado musical, cuidadosamente seleccionado para la ocasión. El acompañamiento ha corrido a cargo de una capilla musical procedente de la Banda de Música de Alba de Tormes, que ha interpretado piezas de corte fúnebre y sacro durante el trayecto.
Asimismo, el acto ha contado con la participación del coro Quartetto, cuyas voces han complementado la atmósfera de oración y austeridad propia de este ejercicio piadoso que anticipa la llegada de la Semana Santa salmantina.