En un sector donde la diferenciación resulta cada vez más compleja, la trayectoria del negocio demuestra que la especialización, la cercanía y la coherencia a largo plazo siguen siendo factores determinantes para construir una marca sólida y reconocible.
Hace veinticinco años, Mª Dolores Iglesias subió por primera vez la persiana de Trozos y Telas en el centro de Manresa. Era una tienda de barrio, especializada en tejidos, con una relación directa con el cliente y un conocimiento profundo del producto. Un cuarto de siglo después, la esencia sigue siendo la misma, aunque el contexto, la ciudad y la forma de comprar han cambiado de manera sustancial.
Hoy, el negocio está en manos de la segunda generación, con Miguel Argelich al frente. La continuidad familiar no ha sido un freno a la evolución, sino un punto de apoyo para adaptarse a nuevas realidades sin perder identidad.
Durante estos años, Trozos y Telas ha consolidado una posición destacada dentro del sector textil, tanto a nivel local como digital. El trato cercano, la especialización y la capacidad para asesorar han sido factores determinantes para construir una relación de confianza con el cliente.
Esa percepción se refleja en los datos. La tienda cuenta con más de 400 reseñas y una valoración media de 4,9 estrellas en Google, además de una puntuación de 4,6 sobre 5 en Trustpilot. En un entorno donde la reputación online es clave, estas cifras sitúan a Trozos y Telas entre las empresas mejor valoradas de su sector.
El salto al entorno digital marcó un punto de inflexión. La apertura de Trozos y Telas al comercio electrónico permitió ampliar el alcance del negocio más allá de Manresa, manteniendo el mismo enfoque de atención y calidad.
Este proceso se reforzó con la creación de Coupons et Tissus, la tienda online orientada a Francia y a otros países francófonos como Bélgica o Suiza. Ambas plataformas ofrecen venta minorista y telas al por mayor, adaptándose a perfiles muy distintos de cliente.
La experiencia demuestra que el modelo funciona tanto en el comercio físico como en el digital. La clave ha sido trasladar al entorno online el conocimiento del producto, la claridad en la información y la atención personalizada, aspectos especialmente valorados en el sector textil.
La internacionalización no ha diluido el carácter del negocio, sino que ha ampliado su capacidad para llegar a nuevos mercados con una propuesta coherente.
Uno de los elementos más valorados por los clientes es la diversidad de tejidos y la posibilidad de encontrar opciones para proyectos muy distintos. Desde confección doméstica hasta producción profesional, la oferta cubre un amplio abanico de necesidades.
Dentro de ese catálogo, Trozos y Telas ha sabido dar respuesta a una demanda creciente de clientes que buscan telas baratas sin renunciar a la variedad de tejidos ni al asesoramiento especializado que caracteriza a la tienda.
La historia de Trozos y Telas es también la de su entorno. La tienda ha evolucionado al ritmo de la ciudad y de los cambios en los hábitos de consumo, manteniendo una relación estrecha con su comunidad de clientes.
En un sector donde la diferenciación resulta cada vez más compleja, la trayectoria del negocio demuestra que la especialización, la cercanía y la coherencia a largo plazo siguen siendo factores determinantes para construir una marca sólida y reconocible.