Miércoles, 18 de febrero de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
Bravura y velocidad de los Sánchez Herrero en encierros y desencierros de gran exigencia
X

Martes de Carnaval

Bravura y velocidad de los Sánchez Herrero en encierros y desencierros de gran exigencia

Publicado 18/02/2026 02:23

Un corredor estuvo a punto de ser corneado en Conde Foxá a pocos metros de la salida de corrales

Los astados de la ganadería de Sánchez Herrero, procedentes de El Bodón, protagonizaron unos encierros de notable intensidad, marcados por la velocidad y la firmeza de una corrida que desde el primer instante impuso respeto en las calles. Los seis toros salieron en cabeza, dejando rezagados a los mansos, y exhibieron una forma física sobresaliente que dio lugar a carreras tan vistosas como arriesgadas. En ese pulso entre hombre y animal, sólo los corredores más experimentados lograron sostener el tipo en primera línea.

Uno de los momentos más comprometidos se vivió en la calle Conde Foxá, a escasos metros de la salida de corrales. Allí, un corredor no pudo resistir el ritmo vertiginoso que imponían los toros llegados de la finca de Alvarillo: tropezó y cayó al suelo, quedando durante unos segundos en una posición extremadamente vulnerable. La embestida parecía inminente, pero el astado que le seguía pasó rozándole sin llegar a cornearlo, dejando el incidente en un serio sobresalto.

La manada continuó después su recorrido fragmentada, con los bueyes por un lado y los toros por otro, hasta reagruparse en la zona de los pinos. Desde allí avanzaron ya compactos hasta la plaza, completando un encierro limpio, sin percances de gravedad, aunque cargado de emoción para el público y de adrenalina para los participantes.

El desencierro mantuvo un tono similar, si bien con menor número de reses: sólo tres toros destinados a la capea matinal. El inicio se retrasó más de lo previsto —superando las 13:30 horas— debido a la tardanza del ganado en abandonar los chiqueros. En un primer momento, los bueyes salieron solos, obligando a cerrar la puerta del registro para reconducir a los mansos y conseguir que envolvieran a los toros de Sánchez Herrero. La maniobra terminó por surtir efecto, y la manada corrió finalmente agrupada, generando momentos de tensión especialmente en el entorno del registro.

Así concluyó una jornada de encierros que, sin dejar heridos de consideración, volvió a evidenciar el delicado equilibrio entre tradición, riesgo y espectáculo que define este rito colectivo.