Bravos y de gran presencia dieron un juego especatacular. Un corredor tuvo que ser evacuado al sufrir un fuerte golpe y cornada al no poder subir a la barrera
La capea celebrada este sábado de Carnaval congregó a numerosos aficionados, que disfrutaron de un festejo entretenido y lleno de emoción. Las reses de Monte la Ermita, bravas, bien presentadas y de gran presencia, ofrecieron un excelente juego en el ruedo, permitiendo lucirse a los participantes y mantener la expectación del público en todo momento.
Durante la tarde, los más valientes protagonizaron vistosos recortes y muletazos, arrancando aplausos y vítores desde los tendidos. La intensidad y el dinamismo marcaron un festejo que no dio tregua.
La jornada dejó un único percance, cuando un corredor sufrió un fuerte golpe y una cornada al no poder alcanzar la barrera a tiempo. Fue atendido con rapidez y evacuado a la enfermería para ser asistido.