El 'Aullidos Tour' confirma la vigencia de la banda con un espectáculo que renueva los arreglos de sus grandes éxitos
La noche salmantina se vistió de rock and roll con alma de taberna, A las 20:30 horas, los primeros acordes rasgaron el aire del Multiusos Sánchez Paraíso, certificando lo que se preveía desde hacía semanas: un lleno absoluto para recibir a una de las figuras más incombustibles del panorama nacional. La gira 'Aullidos Tour' de Fito & Fitipaldis fue una demostración de vigencia y conexión intergeneracional.
Durante dos horas y diez minutos, hasta las 22:40 horas, Fito Cabrales y su banda han desplegado un repertorio de 19 canciones que ha funcionado como un viaje cronológico y emocional. No ha habido tregua ni fisuras. El público, entregado desde el minuto uno, ha coreado cada estrofa en una comunión perfecta entre el escenario, la pista y la grada.
Sin preámbulos innecesarios, la banda abrió fuego con 'A contraluz', seguida inmediatamente por la energía de 'Un buen castigo'. La declaración de intenciones quedó clara desde el inicio: esto es rock, es directo y viene a morder. El sonido, nítido y potente, permitió disfrutar de los matices de 'Por la boca vive el pez' y la siempre coreada 'Me equivocaría otra vez', temas que ya forman parte del adn musical de varias generaciones.
El tramo central del espectáculo trajo consigo la esencia de esta nueva gira. Temas como 'El monte de los aullidos' y 'Entre la espada y la pared' mantuvieron el pulso alto, mientras que 'A quemarropa' y 'Volverá el espanto' demostraron que las composiciones más recientes encajan con naturalidad junto a los himnos de siempre.
Si algo distingue a esta gira es la capacidad de Fito para reinventar su propio sonido sin perder la identidad y la incertidumbre de adivinar cada canción antes de que comience. El momento cumbre de esta evolución musical llegó con la interpretación de 'Whisky barato'. En este tema, los nuevos músicos de la formación, Diego Galaz y Jorge Arribas cobraron un protagonismo especial, con el acordeón y el violín tejiendo melodías que dotaron a la canción de una atmósfera folk-rock y cabaretera que fue ovacionada largamente por el respetable.
La banda continuó desgranando el setlist con 'Cielo hermético' y 'Cada vez cadáver', antes de encarar la recta final con 'Como un ataúd' y la vitalista 'Acabo de llegar', que volvió a poner a todo el Multiusos a saltar.
Como mandan los cánones del rock, lo mejor se reservó para el desenlace. Los primeros acordes de 'La casa por el tejado' desataron la euforia colectiva, preparando el terreno para el himno indiscutible: 'Soldadito marinero'. Miles de gargantas silenciaron por momentos el sistema de sonido del recinto en uno de esos instantes mágicos que solo la música en directo puede regalar.
Tras la calma de 'La noche más perfecta' y la intensidad de 'Entre dos mares', el broche de oro llegó con 'Antes de que cuente diez'. A las 22:40 horas, Fito y sus Fitipaldis se despidieron de una Salamanca que, una vez más, cayó rendida ante la honestidad de su rock.
El repertorio interpretado en el Multiusos Sánchez Paraíso ha sido el siguiente:
VÍDEO: TONI SÁNCHEZ
FOTOS: DAVID SAÑUDO