Tras las previsiones de agua para sábado y domingo los constructores encontraron un hueco en la noche del viernes que se quedó despejada
Los montadores de “tablaos” aprovecharon la tarde y la noche del viernes para adelantar su construcción, en una carrera discreta contra unas previsiones meteorológicas poco halagüeñas. Los anuncios de lluvia para el sábado y el domingo empujaron a acelerar los trabajos, concentrados en un viernes que, casi a modo de tregua, ofreció horas de cielo despejado.
La amenaza de agua marcó el ritmo. El proceso, previsto inicialmente para el fin de semana, se adelantó a última hora de la tarde del viernes y se prolongó durante buena parte de la noche, que se mantuvo seca y con temperaturas suaves. Un paréntesis meteorológico que los montadores supieron aprovechar antes de que regresaran las precipitaciones.
Desde el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo se autorizó el inicio anticipado de los trabajos con el objetivo de que los constructores pudieran adaptarse a las condiciones climatológicas y evitar contratiempos mayores. La decisión permitió que la actividad se desarrollara con mayor margen y seguridad, en un contexto especialmente condicionado por el tiempo.
La tarde, incluso, dejó asomar el sol por momentos, lo que animó a muchos colaboradores a ponerse manos a la obra. Bien entrada la noche del viernes, aún se veían grupos afanados en las tareas de montaje, ajustando maderas y estructuras con la vista puesta en un fin de semana pasado por agua.
Los “tablaos” deberán quedar concluidos y en perfecto estado antes del jueves por la mañana, plazo fijado para la inspección del aparejador y el arquitecto municipal, quienes verificarán que todo se ajusta a la normativa y a las condiciones de seguridad exigidas. Hasta entonces, el trabajo ya hecho es también un pequeño triunfo frente a un cielo que, esta vez, concedió su respiro justo a tiempo.