Cuatro orejas cortó el torero salmantino en el tradicional festival taurino de Valero
Arrancó la temporada taurina en Salamanca con el tradicional festival celebrado esta tarde en Valero de la Sierra. El festejo, que fue aplazado el pasado jueves por la lluvia, congregó a un buen número de aficionados y profesionales de la zona.
El protagonista fue el salmantino Ismael Martín, que realizó el añejo paseíllo desde la furgoneta hasta la plaza de toros arropado por los vecinos de la localidad y a los sones de la gaita y el tamboril de 'El Mariquelo'. Una vez en el peculiar coso serrano, Ismael Martín desplegó su tauromaquia para deleite de los allí presentes.
Ismael Martín cortó cuatro orejas tras ofrecer una extraordinaria dimensión frente a dos astados de Loreto Charro que, diferentes entre sí, se prestaron al lucimiento. El torero salmantino se mostró sobrado de facultades en los tres tercios durante toda la tarde, haciendo disfrutar al público que ambientó los improvisados tendidos del coso serrano.
Variado y medido saludo de capote de Ismael Martín al primero de Loreto Charro, que se desplazó con clase. Galleó por chicuelinas el torero de Cantalpino para ponerlo al caballo de picar montado por Ángel Rivas, que midió el castigo. Sobrado de facultades Ismael Martín en banderillas para clavar dos pares con reunión y un tercero en la suerte de la moviola. Brindó a Jesús María Ortiz, diputado de la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Salamanca, y que en los prolegómenos del festejo recibió una placa por parte del Ayuntamiento de Valero.
Comienzo de faena templado del espada charro, abriendo los caminos al de al Loreto Charro, que tuvo calidad y nobleza en una embestida a cámara lenta. Encontró la tecla Ismael Martín cuando no obligó al animal, toreando muy despacio y dando una breve pausa entre muletazos, que siempre tuvieron buen corte. El final de faena en cercanías con dos circulares invertidos por el pitón izquierdo fue de una autoridad aplastante, siendo abrochado con uno de pecho larguísimo. Todavía hubo tiempo para que Ismael Martín dibujase un ramillete de naturales a pies juntos de gran belleza y que fueron el colofón perfecto a una notable y templada faena. Mató de estocada y cortó dos orejas.
No pudo lucirse Ismael Martín de capote con el segundo, al que se limitó a fijar y que se emplease en las telas por abajo. Por lopecinas quitó el salmantino con mucha soltura y vistosidad. Volvió a hacer gala Ismael Martín de su condición de especialista en el tercio de banderillas clavando tres pares con ajuste y un gran dominio de los terrenos, siempre cogiendo muy en corto al de Loreto Charro.
Brindis al público por parte de Ismael Martín, que siempre estuvo por encima de su bravo oponente, al que le faltó calidad en su embestida. Aprovechó el de Cantalpino la movilidad y recorrido del astado de Loreto Charro para firmar series de muletazos con ligazón y trazo largo, especialmente con la mano derecha. Toreó al natural con la mano derecha Ismael Martín en las postrimerías de su faena, componiendo muy bien la figura. Por el izquierdo el de Loreto Charro fue menos colaborador aunque consiguió meterlo en la canasta el torero salmantino en la última serie. Mató de media estocada en buen sitio y cortó otras dos orejas.
Plaza de toros de Valero de la Sierra. Tradicional festival taurino en honor a San Valerio. Dos toros de Loreto Charro, primero noble y con calidad, segundo bravo y con transmisión, premiado con la vuelta al ruedo.
Ismael Martín: dos orejas y dos orejas