La jornada ha incluido la suelta del II Novillo de San Blas, tras los actos religiosos y una paella popular, y continuará estan noche con una verbena con la orquesta Angelus
Corporario, localidad perteneciente al municipio de Aldeadávila de la Ribera, ha vivido este sábado una jornada vibrante marcada por la tradición y la afición al mundo del toro. En el marco de sus fiestas en honor a San Blas, el pueblo ha acogido el primer festejo taurino del año en la comarca de Las Arribes, atrayendo a numerosos vecinos y visitantes que no han querido perderse el estreno de la temporada.
La tarde de este 31 de enero se ha presentado como el plato fuerte de las celebraciones. La plaza de la iglesia de la localidad se ha transformado en un coso improvisado para albergar una concurrida capea. El protagonista sobre la arena ha sido el II Novillo de San Blas, acompañado por una vaquilla, ambos pertenecientes a las ganaderías de Valrubio y Valdeflores. El festejo ha permitido el lucimiento de los aficionados más valientes, que han deleitado al público presente con una exhibición de cortes y quiebros, demostrando su destreza ante las reses en un ambiente festivo y respetuoso.
Antes de que los astados saltaran a la plaza, la jornada de este sábado ha estado marcada por la solemnidad y la convivencia vecinal. Los actos han comenzado por la mañana en la iglesia de San Juan Bautista con la celebración de la santa misa y la tradicional procesión y bendición de gargantillas, símbolo protector del santo patrón. La charanga La Matraka ha sido la encargada de poner la nota musical, amenizando tanto los actos religiosos como el posterior recorrido por las calles y bares del pueblo.
La gastronomía también ha jugado un papel fundamental en este día central de las fiestas. Tras los oficios religiosos, vecinos y forasteros se han reunido en la Plaza de Corporario para degustar una paella popular, cogiendo fuerzas para la intensa tarde taurina. Previamente a la suelta del novillo y la vaquilla, la afición más joven ha tenido su momento con un encierro de carretones organizado por la Asociación Cultural Taurina de Aldeadávila, garantizando así el relevo generacional en estas tradiciones.
La fiesta continúa esta noche con una gran verbena amenizada por la orquesta Angelus, a la que seguirá la sesión de DJ Teo para alargar la celebración hasta la madrugada. No obstante, el programa diseñado por el Ayuntamiento de Aldeadávila de la Ribera reserva aún actividades destacadas para los próximos días. El domingo, 1 de febrero, la carpa municipal acogerá la actuación del grupo Tándem Musical y una comida popular a base de ternera con patatas. Por la tarde, el folclore tomará el relevo con el tamboril y los bailes charros del grupo de tamborileros local, finalizando con una chocolatada.
Las celebraciones en honor a San Blas concluirán oficialmente el próximo martes, 3 de febrero, día de la festividad del santo. La jornada de clausura volverá a centrarse en los actos litúrgicos con una nueva misa y procesión, donde se repetirá la bendición de las gargantillas. Como broche final a las fiestas de 2026, el Consistorio ofrecerá un convite de despedida para todos los vecinos y visitantes que se acerquen a despedir a su patrón.