Viernes, 30 de enero de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
'El Moreno', el vendedor ambulante que recorre los pueblos de Salamanca por lealtad a los vecinos: "Si fuera por dinero, ya lo habría dejado"
X

REPORTAJE

'El Moreno', el vendedor ambulante que recorre los pueblos de Salamanca por lealtad a los vecinos: "Si fuera por dinero, ya lo habría dejado"

Actualizado 30/01/2026 09:34

Lorenzo Jiménez es un vendedor ambulante de 54 años que, tras 36 años de oficio, continúa recorriendo pueblos despoblados de Salamanca y Ávila. A pesar de que el negocio ya no es rentable debido a la despoblación, mantiene su ruta por el fuerte vínculo personal y la lealtad hacia sus vecinos, para quienes su visita es un servicio esencial.

Lorenzo Jiménez, conocido por sus vecinos como "El Moreno", representa la resistencia de un oficio en vías de extinción. A sus 54 años, este vendedor ambulante continúa madrugando cada día para cargar su vehículo en el Mercado Central de Salamanca y llevar alimentos básicos a rincones de la provincia donde las tiendas hace tiempo que cerraron. Sin embargo, lo que comenzó como una tradición familiar próspera se ha convertido hoy en una labor de servicio social mantenida casi exclusivamente por el vínculo personal con sus clientes.

La historia de Lorenzo es la crónica de la transformación del mundo rural salmantino. Durante más de tres décadas, ha observado desde la ventanilla de su camión cómo los pueblos se vaciaban y su clientela envejecía. Hoy, reconoce con pragmatismo y cierta tristeza que su ruta tiene fecha de caducidad: "Creo que un par de años aguantaremos todavía, pero esto se acaba".

Una vida en la carretera

El oficio le viene de cuna. Originarios de Salmoral, la familia de Lorenzo siempre ha estado ligada al comercio y al abastecimiento rural. "Toda la vida llevamos en esto; mi padre tenía tienda en el pueblo y se pasaba el día recorriendo los pueblos", recuerda 'El Moreno'. Él cogió el testigo muy joven, comenzando a los 18 años con una furgoneta pequeña. La vocación y la necesidad de ampliar el negocio le llevaron a sacarse el carné de camión a los 21 años, permitiéndole aumentar la carga y el alcance de su servicio.

Desde entonces, han pasado 36 años ininterrumpidos de servicio. Su rutina diaria comienza en su domicilio en Salamanca capital, desde donde se desplaza al mercado para realizar las compras necesarias. Una vez cargado el género, emprende una ruta que no solo cubre municipios de la provincia charra como El Villar de Gallimazo, Gallegos de Solmirón o Malpartida, sino que también se adentra en localidades limítrofes de la provincia de Ávila.

'El Moreno', el vendedor ambulante que recorre los pueblos de Salamanca por lealtad a los vecinos: "Si fuera por dinero, ya lo habría dejado" | Imagen 1

La rentabilidad frente a la despoblación

El escenario actual dista mucho de la prosperidad de antaño. Lorenzo recuerda épocas en las que las jornadas laborales se extendían durante 11 o 12 horas en invierno, y mucho más durante los meses de verano, cuando los pueblos multiplicaban su población. "En verano podía estar desde las 9 de la mañana hasta las 3 de la tarde en un solo pueblo, y a veces tenía que volver al almacén a reponer porque se acababan las cosas", rememora.

Hoy, la realidad demográfica ha impuesto una lógica económica implacable. La despoblación y el envejecimiento han mermado drásticamente la base de clientes. Lorenzo lleva una contabilidad dolorosa, no de euros, sino de ausencias: "Cada año se me mueren 16 o 17 clientes en general; uno aquí, otro en otro pueblo... y van bajando".

Esta situación ha llevado al negocio a un punto crítico de no retorno. El vendedor es tajante al analizar la viabilidad económica de sus rutas actuales: "Hay pueblos a los que ahora voy por amistad; si no, no iba porque no sale rentable económicamente". El coste del combustible y la escasez de ventas hacen que "salir de casa para perder dinero" sea una realidad cotidiana en ciertas paradas. "Vas y no hay gente; o hay tan poquita que, claro, los cuatro que quedan son mayores. ¿Qué te van a gastar?", lamenta.

'El Moreno', el vendedor ambulante que recorre los pueblos de Salamanca por lealtad a los vecinos: "Si fuera por dinero, ya lo habría dejado" | Imagen 2

Un vínculo familiar más allá del comercio

Si las cuentas no salen, ¿por qué sigue arrancando el motor cada mañana? La respuesta reside en el factor humano. Tras casi cuatro décadas visitando las mismas plazas y llamando a las mismas puertas, la relación entre vendedor y cliente ha trascendido lo comercial para convertirse en algo personal. "El trato es inmejorable, como si fuéramos de la familia de toda la vida", asegura Lorenzo con emoción.

En muchos de estos municipios, la llegada de su camión es el evento social del día. Los vecinos no solo le esperan para comprar, sino para compartir un momento de compañía. "En algunos sitios tengo que entrar siempre a tomar algo, el café o la pasta que me tienen preparada", explica. Este lazo afectivo es lo que le impide cortar el servicio radicalmente, sintiendo una responsabilidad moral hacia esas personas mayores que dependen de él para abastecerse sin salir de su pueblo.

'El Moreno', el vendedor ambulante que recorre los pueblos de Salamanca por lealtad a los vecinos: "Si fuera por dinero, ya lo habría dejado" | Imagen 3

El final del trayecto y la falta de relevo

A pesar de su compromiso, 'El Moreno' es consciente de que el final está cerca. La falta de relevo generacional es absoluta. Los pocos jóvenes que permanecen en el entorno rural, dedicados principalmente a la agricultura o la ganadería, tienen hábitos de consumo diferentes. "Viven en la ciudad, van y vienen todos los días a trabajar y hacen sus compras en las grandes superficies", analiza el vendedor.

A esto se suma la imposibilidad de renovar la flota. Su vehículo, herramienta indispensable de trabajo, acusa el paso de los años, pero la situación del mercado desaconseja cualquier inversión. "El camión es muy viejo, ya le debería cambiar, pero no lo hago porque las inversiones en el negocio ya no se pueden amortizar", explica con realismo.

Con una previsión de "un par de años" más de actividad, "El Moreno" se prepara para cerrar una etapa vital que valora de forma "muy positiva" por el servicio prestado y el cariño recibido. Cuando él decida parar, muchos pueblos de Salamanca y Ávila perderán algo más que una tienda móvil; perderán a un amigo y uno de los últimos hilos que les conectan con el abastecimiento diario a pie de puerta.

FOTOS: T.S